Cómo Hacer Dieta en un Restaurante

Cómo Hacer Dieta en un Restaurante

Cualquier persona vegana o con alguna intolerancia sabe lo difícil que se ponen las cosas cuando toca salir a comer fuera. O las mujeres que están a dieta. Es difícil cumplir con el regimen en un restaurante. Desde el minuto uno, no paran de poner tentaciones en la mesa, tentaciones a las que es difícil resistirse.

¿Cómo tener fuerza de voluntad y decir no al queso, al pan, a los entrantes, al alcohol y al postre?

Si salimos con gente de confianza, podemos sugerir sitios más adecuados para nosotras, con más opciones saludables. Es difícil estar sentada en la mesa con agua, una ensalada y un plato de pescado mientras los demás se ponen las botas. Pero realmente, hay ensaladas y pescados riquísimos, y esas harinas y postres con tan buena pinta no aportan nada más que los cinco minutos de felicidad que obtenemos cuando nos los tenemos en la boca.

 

 

Si realmente tenemos un objetivo y queremos lograrlo, merece la pena resistir la tentación. Si sois de las que luego os sentís muy culpables cuando os saltáis la dieta, lo tenéis aún más fácil: recordad esa sensación. Recordad lo desagradable que es saber que habéis metido la pata y que os toca volver a empezar.

Una de las mejores maneras de hacer dieta en un restaurante es ir a comer sushi, porque el contenido calórico no es tan elevado, las raciones son pequeñas y no hay azúcar o refinados. Los platos son variados, y gracias al aguacate y al salmón que tienen las piezas obtendremos un aporte de grasas buenas muy beneficioso para nuestro régimen. Evitad las piezas que contengan rebozados o queso, pero por lo demás, vía libre.

Los restaurantes japoneses tienen platos muy saludables en la carta, como arroz integral con verduras o empanadillas de carne al vapor, mucho más sanas que las fritas.

 

 

Las mujeres que siguen dietas tipo keto no tienen problemas con los restaurantes. Como Halle Berry. Es muy fácil mantener la línea simplemente evitando los hidratos de carbono. Es cuando no paramos con el pan o con las patatas cuando las comidas fuera pasan factura.

Ahora vamos a lo peor: los sitios de comida rápida. No pidáis las ensaladas. Las ensaladas de los locales de fast-food son malas, llenas de aditivos. Sus salsas y quesos pueden ser tan calóricos como una hamburguesa grasienta. Las ensaladas tienen que ser abundantes, jugosas, con una variedad de verduras de calidad y proteínas saludables.  Pagar siete euros por unas hojas de lechuga iceberg, con tres tomates cherry y pollo rebozado es absurdo. 

Os dejo algunos consejos para mantener un estilo de vida saludable cuando salgáis a comer fuera:

-No mezcléis proteínas con hidratos. Se anulan mutuamente y sus nutrientes no se absorben del todo bien.

-Pedid siempre una ensalada solo de verdura como primer plato.

-No comáis pan y evitad el trigo en la medida que sea posible.

-Bebed todo el agua que podáis antes de la comida, o una infusión.

No toméis fruta como postre. La fruta se digiere en quince o veinte minutos, por lo que al comerla en último lugar, se fermenta en el estómago, a la espera de que se digieran los alimentos más pesados. Esa es la razón por la que tanta gente se infla después de las comidas.

 

 

Nada es infalible y somos nosotras las que tenemos la última palabra. Pero con voluntad y sabiendo lo que hay que hacer, salir a cenar fuera no detendrá nuestros objetivos. Y si nos hemos pasado, tampoco es una tragedia. Se vuelve a empezar y ya está 🙂

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