Jane Seymour, el Arte del Sibilinismo

Jane Seymour, el Arte del Sibilinismo

La trayectoria de Jane Seymour como reina de Inglaterra fue fructífera, pero corta.

Si hay algo más interesante que las mujeres que llegan a lo más alto a empujones y zarpazos son las mujeres que llegan a lo más alto sin hacer nada. Es el caso de Jane Seymour, una dama de la corte inglesa que pasó de poca cosa a reina de Inglaterra en siete meses. Y no solo eso, sino que es la razón, en parte, por la que Ana Bolena fue decapitada en 1536.

El contraste con su predecesora es tal que se nota en los libros que los historiadores no entienden nada de lo que pasó ahí. La única explicación razonable es que Enrique VIII estaba tan harto de su explosiva esposa que lo único que quería era estar tranquilo con una mujer mansa y que no le diera problemas como Jane.

Jane Seymour era, literalmente, una mujer de esas en la que nadie se fijaba. Ni guapa ni fea, no tenía ningún éxito en una corte en la que solo hacía falta enseñar un poco de carne y saber coquetear para llamar la atención. A eso había que sumarle la falta de riqueza de su familia, los Seymour, por lo que no había grandes esperanzas de conseguir un matrimonio de conveniencia para Jane. Sí era lo suficiente correcta como para entrar a formar parte del séquito de la reina Catalina de Aragón. Esa era una oportunidad que las mujeres jóvenes utilizaban para seducir a los caballeros del séquito del rey, o mejor aún, al mismísimo rey.

Jane Seymour Enrique VIII

Eso es lo que hizo Ana Bolena en 1527. Durante un tiempo, y a la espera de que el Papa se pronunciara sobre la anulación de su matrimonio, Catalina de Aragón pasó unos años difíciles viendo cómo seguía siendo la reina, pero solo en nombre, porque la que mandaba en realidad era otra. El problema afectó a las damas: Ana, como prometida del rey, tenía derecho a tener sus propias mujeres de compañía, y las familias no sabían adónde enviar a sus hijas. ¿A servir a la reina en declive o a la futura reina?

En enero de 1536, la reina Ana estaba embarazada de tres meses. Era su última oportunidad y todo el mundo lo sabía: si tenía un niño, su posición estaba asegurada. Si tenía una niña o perdía el bebé, sería su perdición.

Hay dos episodios conocidos que demuestran que Jane Seymour sabía muy bien lo que hacía: primero, cuando Ana Bolena la sorprendió en el regazo de Enrique, lo que causó una de sus famosas escenas.

6 Comments
  1. Daiquiri estoy buscando un buen cirujano para hacerme una rinoplastia, si supieses de alguno que fuera bueno? Te lo agradecería un saludo

  2. Daiquiri, muy buen post. Te felicito por opinar sin ofender, eso me fascina de tu estilo para escribir y se agradece mucho cuando se busca leer acerca de belleza o cambios estéticos.
    Saludos!
    Olga A.

  3. ¡Hola Daiquiri!
    Gracias por tu generosidad compartiendo siempre. En cada uno de tus post, sin excepción, te diría lo mucho que me gustan etc pero al final me convertiría en una petarda 🙂
    Besos y nuevamente gracias de una española que te sigue desde Santiago de Chile!! 😉

  4. Guapa! Ante todo mil gracias por el post!
    Enhorabuena por el blog! Me tiene enganchadísima! Lo mejor que he leído en mucho tirmpo!

Responder

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *