Los Pendientes de Angelina Jolie

Los Pendientes de Angelina Jolie

En 2004, Angelina Jolie estaba en el mejor momento de su vida.

Había dejado atrás su época de chalada obsesionada con la autodestrucción y los cuchillos, y había entrado en una etapa estable, centrada en su trabajo, en su hijo y en su labor humanitaria. Su carrera también parecía ir de maravilla, y ya estaba a punto de consolidarse como una de las estrellas de Hollywood más cotizadas. Y su papel en Sr y Sra Smith, la película que justo estaba empezando a rodar, le iba a reportar nada menos que veinte millones de dólares. Lo tenía todo.

Angelina Jolie siempre había tenido claro que parte de su éxito profesional dependía de su físico. La actriz había nacido con una cara preciosa y magnética, pero como cualquier mujer, tenía una serie de defectillos que la alejaban de la perfección que exigía Hollywood. A lo largo de los últimos tres años, se había ido deshaciendo de esos defectos gracias a la cirugía estética, y en 2004, su belleza estaba en el punto más alto de su, por desgracia, limitada existencia.

 

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Los retoques habían ido en sucesión, y fueron pequeños y discretos. Una cosita aquí, otra allá, un repaso por ahí, ese poquito que queda en el otro lado… y ya está. El resultado no tenía precio: un rostro que no tenía ningún fallo. Eso da una seguridad que no consigue ni el curso más avanzado de autoestima. Angelina había sido siempre  una mujer insegura, y la prueba está en la evolución de su actitud en las entrevistas. A medida que se iba operando y su belleza era cada vez más espectacular, Angelina Jolie sostenía siempre la mirada, ya no era tan tímida, nunca bajaba la cabeza y no hacía un solo gesto que delatara nerviosismo.

Hay mujeres cuya desenvoltura depende de su belleza y hay otras que tienen seguridad de forma innata. Sea cual sea el caso, lo importante es identificar la razón que nos haga sentir más confianza en nosotras mismas y buscar esa seguridad que hará que los demás nos encuentren irresistibles.

Que Angelina Jolie era totalmente consciente de que su rostro era perfecto se notaba también en el peinado que eligió en esa época: cabello despejado hacia atrás. El pelo, aunque no nos demos cuenta, es una de las armas que usamos para protegernos y para sentirnos más guapas. ¿Nunca os habéis hecho una coleta alta y habéis terminado por soltar un mechón o dos, porque con el rostro totalmente expuesto os sentíais raras? Esto es más frecuente de lo que creéis, y ninguna mujer se libra. Muy pocas mujeres se sienten cómodas sin la melena enmarcado y embelleciendo el óvalo facial.

Casualmente, el cabello hacia atrás coincidió con su mayor época de esplendor físico, y eso no es ninguna casualidad. Incluso en casi todas las escenas de Sr y Sra Smith aparece con este peinado, lo que significa que puede que ella misma exigiera llevar el pelo así por contrato.

 

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Pero Hollywood manda, y en Sr y Sra Smith había dos escenas que requerían que Angelina Jolie estuviera especialmente sexy: cuando su personaje, Jane Smith, conoce a Brad Pitt en Colombia, y hacia el final de la película, cuando Jane ha dejado de ser una esposa rígida y aburrida y vuelve a ser coqueta y sensual como al principio. Ahí, el pelo tenía que soltarse sí o sí.

Precisamente, esos son mis looks favoritos de la película, cuando Angelina tiene una belleza de diosa. Pelo suelto y un poco revuelto, algunos mechones por delante… y aros grandes. Sí, hoy toca hablar de los pendientes de Angelina Jolie. Es un tema más interesante de lo que creéis.

 

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Los estudios demuestran que las mujeres que llevan casi siempre aros grandes buscan de forma inconsciente no pasar inadvertidas. Ya sea por inseguridad, porque creen que el rostro no acompaña, o precisamente por todo lo contrario, por tener la autoestima demasiado elevada y sentir la necesidad continua de llamar la atención. Nicky Minnaj y Jennifer Lopez son dos famosas que casi llevan aros tanto en sus apariciones públicas como en su esfera privada. No hace falta decir nada más. La teoría se confirma.

Lo bueno de los pendientes de aro, aparte de que nunca pasan de moda, es que quedan perfectos tanto con el pelo recogido como con el pelo suelto. Lo único que hay que tener en cuenta es que no son muy elegantes, a no ser que se trate de pendientes de aros de joyería fina, hechos de oro puro o con diamantes, como éstos de Aristocrazy. Pero por lo demás, los aros son un complemento perfecto para estar explosiva y sexy. De hecho, el día de la consolidación de Angelina como la actriz más hermosa del mundo, en la presentación de la película Shark Tale en otoño de 2004, ¿qué pendientes eligió para mostrar su belleza perfecta post-cirugía ante todo Hollywood? ¡Unos aros!

 

Hay que recordar que antes de 2004, Angelina Jolie no parecía demasiado interesada en los pendientes. Durante los primeros años de su carrera, la mayoría de las veces ni siquiera llevaba, y cuando lo hacía, eran piezas de lo más insignificantes. Los pendientes de Angelina Jolie eran siempre pequeños, de ésos que no dicen absolutamente nada. Puede que la actriz no los considerara un accesorio importante. O quizá, en ese momento, no era consciente del efecto y el poder que unos buenos pendientes tienen sobre la belleza.

Angelina Jolie siempre había sido una mujer guapa, pero en esos años, todavía no estaba tan preocupada por el físico como lo llegó a estar después, cuando decidió invertir dinero y tiempo en su belleza.

 

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A partir de su cambio a mejor y hacia la perfección absoluta, Angelina empezó a entender la importancia que unos buenos pendientes tienen en la apariencia femenina, y comenzó a lucir piezas finas, delicadas y de una calidad extraordinaria. Las perlas y los diamantes con forma de terrón de azúcar eran sus favoritos. Los pendientes de Angelina Jolie pasaron de ser simples a totalmente espectaculares.

Parece evidente que a partir de entonces Angelina se enamoró de los pendientes y los usó para darle un toque de distinción a sus vestidos, que tenemos que admitir que no son su fuerte. De hecho, suele ir de negro y no le gusta arriesgar con la ropa. Pero para eso están los pendientes. Lo vimos en la entrega de los Oscar del año 2009, cuando fue considerada como la actriz más elegante, cuando en realidad, su vestido negro era de lo más soso. ¿Cuál fue la razón de esa elegancia tan comentada? Fácil: Las dos enormes esmeraldas colombianas que llevaba colgadas de las orejas. Los pendientes de Angelina Jolie la convirtieron en la reina de la noche, sin necesidad de llevar un vestido inolvidable.

 

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Sin duda, la evolución en imágenes de los pendientes de Angelina Jolie a lo largo de los años es un gran ejemplo de lo que unos buenos pendientes pueden hacer. Invertir en unos pendientes de calidad es siempre una de las mejores cosas que podemos hacer por nuestra belleza, y siempre podemos combinarlos con piezas de bisutería más económicas. Con los aros ni siquiera es necesario gastar mucho dinero; siempre cumplen, aunque sean baratos. En tiendas tipo Claire’s podéis encontrar aros realmente bonitos que os durarán mucho tiempo si los cuidáis bien. No hace falta ser tan rica como una actriz de Hollywood para estar explosiva.

 

3 Comments
    1. Me han dicho que son buenísimos, mi amiga los tiene y está enganchada!

  1. Yo suelo usar los aros dorados de 4 cm todo el año y los de 5 cm en verano (me parecen demasiado grandes para llevarlos con ropa de invierno). Si son muy finitos creo que no quedan nada bastos. Y me fascina también combinar cadenitas doradas de distintas longitudes. Me parece que queda supersexy.

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