Me Encanta la Manteca de Cacahuete

Me Encanta la Manteca de Cacahuete

Me encanta la manteca de cacahuete. Qué pena que ya no me sienta tan bien como antes.

La comida americana siempre ha estado presente en mi vida. Mi madre es de origen americano y para nosotras era normal tener siropes de sabores, pop tarts, rollos de canela, nesquick de fresa… Cosas que ahora están al alcance de cualquiera gracias a internet, pero que en los 90 eran tan raras y exóticas que todas mis amigas se quedaban flipando cuando veían mi cocina.

Uno de esos productos guays era la manteca de cacahuete o peanut butter. Es el alimento americano por excelencia. Hace pensar en desayunos de huevos y salchichas e institutos con taquillas y rubios guaperas.

Por desgracia, la manteca de cacahuete también hace pensar en calorías, muchas calorías.

 

 

La gastronomía estadounidense es un desastre: tarta de manzana, alitas de pollo, judías estofadas, hamburguesas, maíz frito, perritos calientes, pastel de patata, galletas de chocolate… Todo ello acompañado de refrescos servidos en vaso de litro. No es de extrañar que cuando uno busca “dieta americana” en Google, la primera imagen que aparece es una foto de una hamburguesa de McDonald’s.

Una de las hermanas Kardashian, Khloe, reconoció que cuando tomó la decisión de adelgazar, lo pasó muy mal porque estaba demasiado acostumbrada al queso sintético de la comida rápida.

La manteca de cacahuete ha sido uno de esos alimentos típicos de Estados Unidos que siempre se ha considerado sucio y poco saludable. Era una bomba de calorías innecesarias que los americanos obesos adoraban. Pero gracias al fitness, ya sabemos que es uno de los alimentos más completos, beneficiosos y nutritivos que hay en el mercado.

La revolución de las grasas buenas tiene mucho que ver. La manteca de cacahuete es rica en grasas insaturadas, al igual que el aceite de oliva, los aguacates, las nueces y los pescados azules. Las grasas malas, por el contrario, se encuentran en grandes cantidades en el embutido, la nata, la carne roja, la mantequilla, la leche entera… El concepto queda claro. Las grasas buenas son necesarias para el organismo. Cuidan el corazón, reducen el colesterol, previenen la obesidad… también tienen mucha relación con el estado de la piel, ya que ayudan a mantenerla hidratada y con mayor elasticidad.

 

peanut butter manteca cacahuete

 

100 gramos de manteca de cacahuete tienen una media de un 30% de la cantidad diaria recomendada de vitaminas y minerales como la vitamina E, el ácido fólico, el magnesio, el cobre o la vitamina B6.

A veces la tomo en el desayuno, con una tostada de pan de espelta. También me encanta añadir una cucharada pequeña a mi batido de proteína, le da un sabor muy especial que me recuerda a los batidos de helado. Es genial para antes o después del ejercicio.

Cuidado con la intolerancia al cacahuete. No alergia, sino intolerancia. Aunque mucha gente cree que el cacahuete es un fruto seco, en realidad es una legumbre. Como el ser humano tiene tendencia a perder enzimas con la edad y tiene problemas para digerir las legumbres, esa es la causa de que los cacahuetes nos inflamen el estómago. Eso es lo que me pasa a mí, pero lo soluciono tomando un comprimido de enzimas digestivas.

¿Os gusta la manteca de cacahuete?

 

One Comment
  1. Para bajar el índice glucémico de la pasta, ante todo debe ser integral (contiene más fibra), debes cocerla poco (que quede al dente) y siempre mezclarla con proteina y verdura, ojalá verduras muy poco cocidas así no pierden tantos nutrientes. Esta regla se puede aplicar a todos los hidratos.
    Saludos a todos!!!
    Por cierto Daiquiri, felicidades por tu libro!!

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