Las Cirugías de Melania Trump

Las Cirugías de Melania Trump

Melania Trump ya es… la Primera Dama de los Estados Unidos.

La vida da muchas vueltas. Si no, que se lo digan a los americanos. Cuando Donald Trump empezó a dar pasos hacia la política, parecía una excentricidad más del millonario. ¿Un hombre con un bronceado naranja… presidente de los Estados Unidos? Anda ya. Pero parece que nada es imposible para Donald Trump. Al final, ha conseguido su objetivo y se ha convertido en el 45º presidente de Estados Unidos.

Lo único bueno de Donald Trump es su esposa, una espectacular ex modelo eslovena llamada Melania. ¿Cuál es la historia de Melania Trump?

 

 

Melania Knauss nació el 26 de abril de 1970 en Svenica, Yugoslavia. Sus amigos la recuerdan como una chica tímida y agradable. Dicen que tenía una mirada extraña, con ojos que parecían los de un animal.

De sus primeros años como modelo, los fotógrafos que trabajaron con ella y sus compañeras la definen como una chica madura y seria. Iba del trabajo a casa y de casa al trabajo. La típica Tauro. Todos recuerdan que Melania siempre iba perfectamente maquillada con delineador y brillo de labios, a cualquier hora del día.

 

melania knauss

 

Melania siempre tuvo claro que su futuro no estaba en Eslovenia. Después de estudiar arquitectura y de posar para firmas de moda en Milán, un empresario italiano la ayudó a conseguir un visado para entrar en Estados Unidos. No hubo nada turbio en esa ayuda. Paolo Zampolli trabajaba para varias agencias de modelos como booker y quería dar un empujón a modelos europeas para que triunfaran en el mercado americano.

No todas eran aptas para sobrevivir a la jungla que era Nueva York a principios de los 90. Según el italiano, Melania era, no solo guapa, sino una mujer con las ideas claras y temperamento. En pocos años Melania apareció en editoriales de Ocean Drive, In Style o Allure. En el año 2000 salió en Sports Illustrated.

 

Melania Knauss Ocean Drive

 

Melania cumplió veintiséis años. Otra modelo que compartía piso con ella recuerda que a Melania le aterrorizaba el paso del tiempo. También ha contado que Melania accedió a hacer anuncios que estaban mal vistos en la moda para ganar más dinero, como publicidad de alcohol y tabaco y posados en lencería. En esa época, se aumentó el pecho.

Melania volvía siempre a casa después de la cena. Aunque salía con hombres ricos, siempre eran guapos, estilo playboy europeo. En 1998 cambió de gustos cuando conoció a Donald Trump en una fiesta. Trump, que acababa de divorciarse de Marla Maples, se quedó prendado de la belleza fría de la modelo eslovena. “Quiero a esta mujer, es increíble”, dijo el millonario a sus amigos.

 

 

Lo que más llama la atención de las fotos de los inicios de su romance con Trump, es que el pelo y el estilismo de Melania dejaban mucho que desear. Sorprende ver que en el pasado no era tan perfecta como ahora.

Siempre ha sido una mujer bellísima y con cierta elegancia natural, pero en algunas de esas imágenes aparece incluso con el pelo grasiento. O luciendo alguno de los horrores de los 90, como los labiales marrones o las cejas depiladas en exceso.

 

 

Todo el mundo recuerda su boda de satén y diamantes celebrada en Palm Beach en 2005. Excesiva es la palabra que mejor define al estilismo de la modelo en el día más feliz de su vida. Un recogido ultra voluminoso, un vestido de merengue pasteloso, joyas enormes y bronceado artificial fueron las grandes apuestas de Melania para su enlace.

Solo el precio del vestido y la autenticidad de los diamantes distingue la boda de Donald y Melania de una boda gitana.

 

 

Parece que Trump había decidido esperar hasta después de la boda para empezar a gastar dinero en ella, ya que Melania comenzó su proceso de refinamiento en cuanto volvió de la luna de miel. El primer cambio pudo notarse en su cabello. Graso en la raíz, pobre en las puntas y de un castaño aburrido y sin gracia, su pelo se transformó en una preciosa melena suelta, cuidada, ondulada y con volumen, con un tono un poco más claro para dar luminosidad al rostro.

Aunque tiene los ojos azules, y eso siempre suele quedar bien combinado con el cabello oscuro, a Melania Trump le sientan mucho mejor los tonos castaños dorados. Puede que se deba a su bronceado permanente.

 

Melania Trump Metropolitan

 

Melania Trump siempre ha tenido unos rasgos particulares. Especialmente los ojos, que son muy felinos. Este efecto ha ido aumentado de forma desconcertante con el paso del tiempo. En realidad, solo se trata de un efecto secundario de la operación de aumento de pómulos. El aumento de volumen de una zona tan cercana a la cuenca del ojo repercute sí o sí en su forma. A Megan Fox también le pasó algo parecido.

Por eso el aumento de pómulos es una cirugía extremadamente peligrosa. Se corre el riesgo de cambiar completamente la expresión y hacer que la mujer en cuestión termine pareciendo la mujer gato. En el caso de Melania Trump, esta cirugía era realmente innecesaria. Como buena yugoslava, ya estaba dotada de unos pómulos altos y bonitos. El resultado es algo extraño.

 

 

Melania Trump Eyes

 

 

¿Cuáles son los secretos de belleza de Melania Trump? Uno de ellos es el caviar. Aunque suene snob, no es algo tan descabellado. El caviar es rico en ácidos grasos esenciales como el Omega 3 y 6, un gran aliado para conseguir una piel jugosa de forma natural. Otro de sus trucos es tomar cada día un batido de espinacas, plátano y yogur, con un poco de zumo de naranja: “Es una de mis obsesiones, me hace sentir bien y me da mucha energía”.

La rutina completa de belleza de Melania Trump consiste en ingerir siete piezas de fruta al día, beber agua, hidratar la piel continuamente, y darse muchos masajes para estar relajada. Para dar brillo y color a los labios, le encantan los Juicy Tubes de Lancome, y su máscara de pestañas favorita es Diorshow de Dior.

 

 

Melania Trump ha negado haberse sometido a ninguna cirugía estética, ni siquiera a inyecciones de bótox. “Quiero envejecer con dignidad, como mi madre”, ha asegurado. Eso es difícil de creer por su marido, un gran amante de las apariencias y que parece estar muy orgulloso de su despampanante mujer. El millonario ha llegado a decir que “en todos estos años, nunca he visto ni oído a mi mujer ir al baño, ni siquiera tirarse un pedo”.

Los detractores de Melania lo tienen difícil. La primera dama está ganando popularidad y sus primeros meses como First Lady están siendo más que correctos. Todos los intentos de desprestigiarla con sus fotos eróticas han quedado en nada. Tenemos Melania Trump para rato. 

One Comment
  1. Me encantan estos posts! Podrías hacer uno sobre Elsa Pataky.
    Enhorabuena por tu blog!

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