El Maquillaje de The White Lotus, Explicado

El Maquillaje de The White Lotus, Explicado

¿Qué maquillaje utilizaron en The White Lotus? ¿Y la ropa, de dónde es? ¿Cómo se las arreglaron los estilistas y peluqueros con la humedad, por ejemplo? Veamos.

The White Lotus es la serie del momento, y no me extraña. La primera temporada me gustó, la segunda me volvió loca y la tercera me ha entusiasmado. Como siempre hago cuando algo me encanta, he buscado un poco sobre el estilismo y el maquillaje. Esto es lo que he encontrado. También influye que he visto los capítulos 80 veces, así que he tenido tiempo de fijarme en muchos detalles.

Son precisamente los detalles los trucos que se usan para enviar mensajes cuando solo hay una hora o menos para narrar una historia. Con los libros los autores se regodean con las explicaciones, pero con las películas y las series no se dispone de tiempo, y ahí es donde entra el lenguaje no verbal… y el físico.

El argumento de la serie es el siguiente: unos huéspedes ricos y glamourosos van a pasar una semana de ensueño a un resort llamado The White Lotus, pero al final de las vacaciones, alguien muere. ¿Accidente o asesinato? ¿Y quién la palma? No nos enteramos hasta el último episodio, pero hacia la mitad de la temporada, casi todos los personajes están ya al límite y algunos están pensando seriamente en cambiar el vuelo para volver a casa en cuanto antes. Esto significa que cualquiera puede ser el muerto, o el asesino.

Mike White, el creador, está demasiado ocupado inventando tramas retorcidas e inteligentes, así que da total libertad a su equipo con el maquillaje y el cabello. El proceso empieza, claro está, leyendo el guión. ¿Cómo se ve el personaje a si mismo? ¿Cómo es realmente? ¿Cuál es su estado de ánimo? ¿Está feliz o se ha abandonado por completo? ¿Es rico de verdad o solo finge tener dinero? ¿Duro o suave? Esto se puede mostrar con un simple pintalabios, una coleta mal hecha o una camiseta arrugada.

La directora de maquillaje de The White Lotus es Rebecca Hickey y la que tiene la última palabra con las bases, las sombras y prácticamente todo lo que se le echa al reparto en la cara. Antes de rodar, todos los actores tienen que pasar por la misma preparación para trabajar bien la piel:

A partir de ahí, todo es distinto según el actor y el personaje. La primera temporada se rodó en Hawaii, la segunda en Taormina (Sicilia) y la tercera en Koh Samui (Tailandia). Mike White tiene un gusto exquisito y las localizaciones son de ensueño.



A diferencia de Netflix, que lo sube todo de golpe, HBO emite los episodios semanalmente y sin compasión. Eso quiere decir que el público se pasa dos meses montándose películas, obsesionándose con los detalles, buscando pistas debajo de las piedras, y por supuesto, hablando de la ropa y el pelo de las personajes. El look que ha sido más comentado y no para bien es el de Portia, el personaje Gen-Z de la segunda temporada. Es la asistente personal de la multimillonaria Tanya McQuad, una chica todo confusión y pesimismo, sufriendo una crisis existencial a los veintidós años. Odia a su inestable jefa, no sabe qué hacer con su vida y el mundo le parece aterrador. Pero también es una chica joven que quiere experimentar. Los estilistas querían que ese caos mental se viera reflejado en su ropa; más bien, en la manera de combinarla. O de no combinarla en absoluto. Ni siquiera se molesta en arreglarse cuando conoce a Albie, un chico italoamericano que está alojado en el mismo resort con su padre y su abuelo. Albie es mono, pero no es su tipo y como ella misma dice, no le hace latir el corazón, así que ¿para qué molestarse?



Todo eso cambia en cuanto conoce a Jack, un inglés malote que forma parte del grupo de encantadores gays que engatusa a Tanya para que vaya con ellos a Palermo. Jack no es gay, es su tipo y parece muy interesado en ella. Pum, esa misma noche vemos a Portia bien arreglada, con un vestido bonito y un ahumado precioso en los ojos. La ilusión es el mejor cosmético para ella: los ojos le brillan e incluso sus mejillas de veinteañera parecen más luminosas.

Como esto es The White Lotus y no Come, Reza y Ama, enseguida desconfiamos de las intenciones de los gays y del no gay, y sí, la imagen se va haciendo cada vez más siniestra, como nuestros pensamientos. En 48 horas, Portia pasa de estar encantada con Jack a pedir la hora, y al mismo tiempo, Jack parece a cada instante que pasa más demacrado, ojeroso y enfermizo.

Este es un truco que se emplea con los personajes potencialmente peligrosos o que van cambiando de personalidad, de adorables a ya no tanto. Se consigue jugando con la iluminación. Un simple cambio de luces resalta las ojeras, empalidece la piel y marca incluso las arrugas que no se tienen.

Si habéis visto Hostel, es lo mismo que hacen con las dos chicas que ligan con los ingenuos protagonistas en Eslovaquia.



Tanya, la jefa de Portia, es la genial Jennifer Coolidge. La diva por excelencia, insegura, dramática, multimillonaria y casada con Greg, al que conoce en la primera temporada. Es él quién ha decidido que pasen unos días románticos en Sicilia, quizá para salvar el matrimonio, que ya parece estar en horas bajas. Para Tanya eligieron un look dramático, con pestañas postizas, contorneado en los pómulos y el perfilador labial favorito de la actriz, Whirl de MAC. También respetaron su gusto personal por la manicura francesa, que por suerte también iba con el personaje.

En la primera temporada, Jennifer Coolidge tuvo problemas por culpa de un spray autobronceador que se puso antes de viajar a Hawaii porque se veía demasiado pálida, aunque broncearse la piel es algo que los actores no deben hacer por una cuestión de continuidad. El rodaje dura una media de seis meses y no se puede grabar en orden cronológico. Para evitarlo, todos deben usar mucha protección solar cuando están al aire libre y para el efecto moreno, se usa un tinte muy conocido en la industria: Bronzing Body Tint de Ben Nye.



El autobronceador causó a Jennifer una reacción alérgica que le dejó secuelas durante semanas y obligó al equipo a usar un maquillaje muy suave con ella. Cada vez que terminaba de rodar, la actriz iba corriendo a ducharse para quitárselo todo.

Dicen en Instagram que Jennifer Coolidge se hizo una blefaroplastia después de la segunda temporada. Parece ser que al verse en pantalla, fue consciente de la cantidad de piel que tenía en los párpados.



Siguiendo en la temporada 2, Lucia y Mia son dos sicilianas que se dedican a la profesión más antigua del mundo, pero tienen un objetivo: Lucia quiere abrir su propio negocio de moda y Mia sueña con ser cantante. Gracias a un cliente (de ellas y del hotel) consiguen la llave para entrar y salir de The White Lotus a sus anchas y conseguir nuevas conquistas. Después de una mañana de compras en la carísima tienda del resort, amablemente cargada a la cuenta de su cliente, el look de las dos se eleva, pero con matices. A fin de cuentas, son aspirantes a pertenecer a un ambiente que no conocen, lo que se traduce en un montón de errores estéticos.

Las estilistas buscaban una mezcla entre nuevo rico y euro trash pero también se inspiraron en italianas sensuales y de fuerte personalidad como Maria Grazia Cucinotta.



Para el look genérico, la vibra era el glamour. El hotel es caro y los huéspedes tienen dinero, así que todo el mundo va arreglado. En la primera temporada se permitió una imagen más relajada, también porque había menos presupuesto, pero para la segunda, había que elevar el juego. Daphne y Harper no se conocen, pero están condenadas a aguantarse una semana en Sicilia porque sus maridos son amigos desde la universidad y han planeado las vacaciones. Harper no es muy sociable y lo lleva especialmente mal. Ethan, su chico, acaba de hacerse millonario después de vender su empresa, pero eso no quiere decir que antes les fuera mal: Harper es una abogada de éxito. En su caso, se nota que siempre ha vestido bien, con un estilo sobrio y sin estridencias. Para mostrar la dureza de su carácter, eligieron un maquillaje mate. Daphne, por otra parte, tenía que transmitir todo lo contrario: diversión, dulzura y ganas de disfrutar y ser feliz. Su piel y sus mejillas brillan.

Para el cabello de todo el reparto y utilizaron productos Olaplex, especialmente el producto Hair Perfector.



Vamos con la tercera temporada. Lo más buscado es la sombra de ojos glitter que luce Chelsea (Aimee Lou Wood) en el quinto episodio. Hasta yo la busqué, que no me he puesto una sombra así ni cuando tenía veinte años y no planeo hacerlo. ¡Pues fue algo totalmente improvisado! Hubo que hacer un retoque rápido para marcar la transición del día a la noche en el capítulo. Solo tenían 15 minutos para elegir el color y aplicarlo antes de empezar a rodar. La base de los ojos era la misma pero se utilizó el concentrado brillante de la marca Lemonhead.



Se destaca la espiritualidad y el bienestar así que había que hacer que los huéspedes tuvieran un aspecto saludable, con la piel muy hidratada. El intenso calor de Tailandia era un problema, porque el sudor les caía a chorros, pero las maquilladoras se negaron a usar menos maquillaje. En lugar de eso, recurrieron a abanicos, cubitos de hielo, toallas frías y ventiladores portátiles.

Jaclyn Lemon (Michelle Monaghan) es la egocéntrica actriz que ha invitado a sus dos amigas de toda la vida de vacaciones. Es la abeja reina del trío, estupenda gracias a su cirujano, repleta de glow en todo momento. Pero como pasa con Jack en la segunda temporada, con Jacklyn se va usando una luz peor, y pasamos de pensar “¡qué guapa!” a “menudas arrugas” en cosa de tres o cuatro capítulos.

Belinda (Natasha Rothwell) es la trabajadora del spa del hotel de Maui que sale en le primera temporada y vuelve en la tercera para completar una formación en Tailandia. Aunque su vida sigue siendo la misma, ha sufrido varios golpes personales y está en ese punto en el que algo tiene que pasar, lo que sea. Se tomó la decisión de darle un toque más elegante a su imagen. La vemos con kaftanes increíbles y batas suntuosas de 600 dólares.



Algunos gestos y tonos de voz de Belinda son idea de la propia Natasha, que tuvo que explicarle a Mike White algunas realidades de los afroamericanos cuando interactúan con los blancos. Por ejemplo, cuando habla con su hijo por teléfono en la primera temporada, su voz es otra, mucho más chillona. “Nosotros bajamos la voz cuando hay blancos cerca”, cuenta Natasha. Lo mismo cuando la vemos saludando con la mano a una pareja de raza negra que no conoce en el restaurante del hotel de Tailandia. Es una cortesía, un mensaje de complicidad silenciosa: “Hey, estamos aquí, en un sitio de lujo, como clientes“. Natasha lo explica mejor: “Es como cuando vi por primera vez a una persona negra en primera clase. Belinda puede relajarse y disfrutar sin estar en una posición servil, porque ha recibido el mensaje de que pertenece a ese lugar”.

Por favor, si no habéis visto la serie aún, no esperéis ni un minuto más.

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39 Comments
  1. Me ha encantado! Superfan de la serie y superfan tuya. 💜

  2. Me encanta que hayas vuelto! Que ganas de leer tus entradas

  3. ¡Por fin estás de vuelta!
    Magnifico post, espero que te veamos más por aquí y poder leer tus post de camino al trabajo, solo que antes lo hacía de camino a la universidad 😉

  4. Un post maravilloso! Por fin de vuelta. Impaciente por saber todo lo que habrás descubierto en estos años de espera ❤️

  5. Qué ilusión leerte! Te hemos echado mucho de menos y estamos impacientes porque compartas con nosotras todo lo que has descubierto durante este tiempo 🙂

  6. Qué alegría que hayas vuelto y además a lo grande,como no podía ser menos.

    1. Yo igual jajajajaja!
      Se te echaba de menos Daiquirigirl. El café mañanero, sabe mucho mejor “en compañía” de tu blog 🙂

      1. Muchas gracias, yo también os he echado de menos 🌹

  7. Me encanta white lotus y no me puedo creer que te esté leyendo de nuevo!

  8. Yo sabía que volverías por esa serie! Justo el otro día me estaba leyendo tu blog porque, ojo, que aunque ya no escribías, aquí hay oro, y es muy útil volver a leer todo lo que has posteado, y bueno como me había leído la entrevista a la diseñadora de la serie llamada Alex Bovaird, en Condé Nast Traveler (que por cierto se las recomiendo) pensaba que qué opinarías sobre la serie y su estética. En fin, AMO que hayas vuelto, esperamos más posteos, porque vaya que en 5 años hay demasiado que opinar, un beso.✨

  9. Por fin has vuelto, de vez en cuando me paso por tu blog cuando necesito inspiración y motivación.
    espero que te quedes por un tiempo please. te necesitamos. un abrazo.

  10. Qué ilusión que hayas vuelto de nuevo!!! Necesitamos saber todos los trucos de belleza aprendidos en estos años. Se te ha echado de menos🫶🏼

  11. Buenos días, ante todo Daiquiri gracias por regresar, no sabes lo mucho que muchas personas entre ellas yo, te hemos echado de menos. Espero que vuelvas para quedarte, tus post tan innovadores como sorprendentes..siempre nos dejan sin palabras. No molesto más. GRACIAS por estar con nosotr@s de nuevo. Un fuerte abrazo.

  12. Como me alegra tu comeback! No hay posts como los tuyos! Espero que te quedes por una laaaaaarga temporada!

  13. Qué felicidad leerte de nuevo!!!!! Extrañaba tanto tu pluma y tu sensibilidad estética. 🥹💖

  14. ¡Qué gran alegría descubrir que has vuelto! He necesitado mucho leerte durante tu ausencia, que lo sepas :’)
    ¡A seguirte de nuevo, besotes y abrazos!

  15. La felicidad que me invadió al ver nuevos post en tu blog!!!! Entraba cada tanto y repasaba viejos posteos con la esperanza de volver a leerte!!!! También noté que cerraste ig, ojalá vuelvas por allá tmb!!! Gracias por volver y esperamos tus seguidoras antiguas leer mucho mucho mucho más de ti!!!! Sos la mejor escribiendo de beauty, lifestyle. También tengo tus libros, una joya. Besos. Victoria de argentina

    1. Gracias 😍 Mi Instagram está abierto, es @daiquiri.girl

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