Belén Rodríguez, la Obsesión de los Italianos

Belén Rodríguez, la Obsesión de los Italianos

Una de las mujeres más famosas de Italia es argentina y se llama Belén Rodríguez.

Es una chica que llegó a Italia con dos maletas y sin permiso de residencia. Ahora, es una de las presentadoras y modelos más cotizadas del país. Nunca deja de estar en el centro de la polémica y se las ha arreglado para salir reforzada de todas sus crisis personales, incluida la difusión de un vídeo erótico que su ex novio colgó en internet sin su consentimiento.

¿Pero quién es Belén Rodríguez?

Belén nació en Buenos Aires en 1984. A los 18 años decidió dejar su país e irse a vivir a Italia. Tenía un objetivo: ser famosa y trabajar en televisión. Como era guapa, tenía un cuerpo bonito y era sudamericana, algo por lo que los hombres italianos se pirran, no le costó mucho empezar en el mundillo del espectáculo.

 

Belén Rodríguez Antes

 

A los veinte años se hizo novia del jugador de fútbol Marco Borriello. Eso le abrió las puertas a un mundo de lujos, coches caros y vacaciones en Miami, pero no terminaba de estar contenta con su vida. Belén había venido a Italia a trabajar, no a ser la novia de. No soportaba depender económicamente de su novio: “Cada vez que discutíamos, él me echaba de casa. Tenía que irme a dar vueltas todo el día hasta que me dejaba volver. Me di cuenta de que necesitaba un piso solo para mí”.

Viendo que su carrera no avanzaba, en 2008 aceptó una oferta para participar en La Isola dei Famosi, el Supervivientes italiano. En cada edición, necesitan a varias chicas despampanantes para que luzcan sus cuerpos y se peleen.

Aquello se convirtió en la oportunidad de su vida. Belén fue sexy, polémica y divertida. Supo crear drama. Sus primeras entrevistas después del reality tuvieron tanta audiencia que los productores de televisión decidieron meter a Belén en varios programas, presentando, bailando, colaborando… Hasta hoy.

 

 

Belen Rodriguez 2008

 

Belén triunfó porque realmente estaba agradecida y feliz con su nueva vida. Hay muchas chicas guapas en Italia, pero muchas van con aires de diva. Belén resultaba encantadora, tanto para los medios como para el público. Era simpática y cercana. Gustaba a todos los hombres como nunca había pasado anteriormente en el país. Y eso no tiene que ver solo con tener cara bonita o unos pechos grandes: es una cuestión de atractivo y carisma.

En esa época, Belén estaba operada de los pechos y tenía carillas de porcelana en los dientes, algo de lo que se arrepentía, porque se las habían puesto de un tamaño demasiado grande.

 

belen_rodriguez_sexy_madrina

 

 

La popularidad de Belén se disparó cuando empezó a salir con el paparazzi Fabrizio Corona. Fabrizio era un experto en el negocio del espectáculo que acababa de ser detenido por extorsionar a famosos. Su arresto le había hecho muy famoso en Italia. La mezcla de un delincuente descarado y guapo con una chica de la televisión bonita y apasionada, dio como resultado a una pareja explosiva. 

Fabrizio Corona sabía lo que había que hacer para convertir a Belén en una estrella y lo hizo. Algunas de esas estrategias fueron hacer el amor en la playa fingiendo que no sabían que había prensa, o que Belén mostrara en directo en el festival de San Remo, “por descuido”, que no llevaba ropa interior debajo del vestido.

 

 

 

 

En 2012 Belén dejó a Fabrizio por un bailarín de 22 años que había conocido en uno de sus programas, Stefano de Martino. El muchacho era demasiado añiñado para estar con una mujer tan despampanante como ella, pero con el tiempo, se fue puliendo cada vez más. Se hizo algunas operaciones, se dejó crecer la barba y llenó de tatuajes. Transformación a macarra completado.

Es justo en esa época cuando Belén empezó a tocarse la cara también. Se operó la nariz, se retocó la forma de los labios y del mentón, y se hizo un aumento de labios.

Las operaciones quedaron bien y le dejaron perfil de muñeca, pero se llevaron la esencia de su belleza. Aunque ahora tenga una nariz perfecta, era mucho más guapa antes, cuando era más natural.

 

 

 

Es curioso, pero su actitud también cambió con las operaciones. Ya no es la Belén simpática que sonríe abiertamente a la cámara. Ahora parece más consciente de sus defectos que nunca. Posa siempre desde el mismo ángulo, se tapa media cara cada vez que se graba en vídeo, no sabe hacerse un selfie sin poner morritos o caras raras y utiliza montones de filtros. Esos son signos demostrados de inseguridad.

Sus haters, que tiene a montones, dicen que retoca sus fotos. Hay alguna prueba de las meteduras de pata que ha hecho con el photoshop. Como lo que pasó el pasado enero. Belén quiso alargarse el cuello, sin darse cuenta de que al retocar la foto también alargó exageradamente las piernas del pobre hombre que pasaba por allí.

 

belen-rodriguez-photoshop

 

De vez en cuando Belén charla con sus seguidoras, que le preguntan qué productos de belleza utiliza. Así hemos sabido que le gustan marcas como Sisley o La Prairie y que le apasionan los tratamientos. Es adicta a los masajes, a las mascarillas de punta de diamante y a la radiofrecuencia. También recomienda infusiones de hinojo para la hinchazón de la cara por las mañanas. 

De lo que no habla mucho es de su dieta, quizá porque no hace. Belén es muy activa y adora el deporte: ha dicho que hace una hora entera de entrenamientos especiales para el culo. Recuerdo perfectamente cómo apareció con el vientre totalmente liso dos semanas después de dar a luz a su hijo Santiago.

 

 

Una chica guapa, divertida y simpática que adora cuidarse y sacarse partido. ¿Qué os parece Belén Rodríguez?

 

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