Las Modelos También Tienen Estrías

Las Modelos También Tienen Estrías

Este mes voy a hablar mucho del próximo desfile de Victoria’s Secret. Lo siento, pero es solo una vez al año. Las últimas novedades son la incorporación de Irina Shayk y Bella Hadid a la nómina de modelos, la ausencia de Candice Swanepoel, y la participación de una modelo misteriosa, cuya identidad se conocerá el día del show.

Ya sabéis que Victoria’s Secret elige cada año a una modelo distinta para lucir su Fantasy Bra, un sujetador valorado en tres millones de dólares. Como es algo muy especial, la firma selecciona a la afortunada entre sus angels. Es decir, las modelos mejor pagadas y que tienen un contrato más exclusivo. La encargada de lucir el Fantasy Bra 2016 será Jasmine Tookes, una impresionante modelo negra de veinticinco años. Una sabia decisión.

 

 

Victoria’s Secret distribuyó a los medios una serie de fotografías sin photoshop en los que la modelo lucía con naturalidad las estrías blancas que tenía en el trasero y los muslos. 

Ni las escondía, intentando taparlas, ni hacía ostentación de ellas con el falso orgullo de las campañas a favor de las “mujeres reales”. Simplemente, ahí estaban.

La prensa se hizo eco de las imperfecciones de Jasmine de una forma muy correcta y sin darle más importancia. Sí, los ángeles de Victoria’s Secret también tienen estrías. Incluso la respuesta del público en internet, muy despiadado con los defectos de las mujeres famosas, ha sido muy positiva.

 

 

Si habéis seguido un poco el blog, ya sabréis que no suelo hablar de las estrías. Simplemente, no quiero agobiar a mis lectoras con algo que no tiene solución. Y las estrías blancas, por mucho que nos moleste, no tienen solución. Una vez que aparecen, ahí se quedan. ¿Para qué perder nuestro precioso tiempo pensando en ellas?

Soy partidaria de cambiar todo lo que no nos gusta. Odio los reportajes tipo “hey, acéptate como eres, , única”, porque me parecen muy hipócritas. Creo que vernos y sentirnos guapas es algo primordial para ser más felices, conseguir nuestros objetivos y mejorar nuestras relaciones. Al mismo tiempo, creo que es igual de importante aceptar esas cosillas que no se pueden cambiar. Porque en serio, ¡no tienen ninguna importancia!

En mi caso, yo tengo estrías blancas en los pechos y en los glúteos desde los catorce años. Durante la adolescencia, pegamos un estirón, y el cambio de volumen brusco da paso a un precioso, reluciente y omnipresente grupo de estrías.

 

 

A lo largo de nuestra vida, es poco probable que suframos una gran oscilación de peso. Hasta que llega el primer embarazo. Ésa es la segunda época de nuestra existencia en la que tendremos totas las papeletas para tener estrías.

Al menos, con las del embarazo ya estamos un poco más prevenidas. Pero atención, eso no garantiza que vayamos a librarnos. Muchas mujeres terminan con estrías en los muslos y el vientre después de haberse estado hidratando la piel durante meses. El resultado final depende mucho de la suerte y de la genética de la madre.

Tratamientos como la carboxiterapia o el resurfacing químico pueden ayudar a mejorar considerablemente el aspecto de las estrías. Lo que no recomiendo son los tratamientos en cabina de 50 euros, con bonos de diez sesiones. Suelen llegarme correos preguntándome por los masajes anti-estrías en el centro de estética de turno. No perdáis el tiempo y el dinero.

 

 

Mis estrias también están ahí, y no son pocas. De lejos no se notan, pero creedme, de cerca se ven mucho. No me gustan. Si hubiera algún tratamiento efectivo que me garantizara su erradicación podéis apostar que sería la primera en llevarlo a cabo. Pero nunca he hecho nada a nivel estético para librarme de ellas. Nunca he buscado en Google “remedios para las estrías”, ni he hablado del tema con mis amigas.

Y ésa es la razón por la cual no he escrito sobre el tema en el blog. Porque realmente, no tengo nada que aportaros al respecto.

Solo puedo deciros, si es vuestro caso, que tener estrías no tiene absolutamente nada de malo y que no perdáis un tiempo que nunca podréis recuperar en angustiaros o preocuparos por ellas.

Ya podéis ver lo preocupada que está la modelo de Victoria’s Secret por sus estrías 🙂

One Comment
  1. Me encanta el post, yo tengo estrias desde mi primer embarazo -y como tu dices, a pesar de haberme hidratado mucho la piel- y me viene bien leer esto, porque en la playa me siento un poco insegura

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