Me Despido Definitivamente del Trigo

Me Despido Definitivamente del Trigo

He tomado una decisión: estoy harta del trigo. Voy a pasar de él definitivamente.

Fue hace justo un año cuando descubrí que el trigo era un alimento que podía ser muy perjudicial para la belleza. Una modelo polaca fue quien me abrió los ojos. Hasta entonces, nunca se me había ocurrido pensar que el trigo podía ser malo. ¿Por qué iba a serlo? Nunca había oído nada al respecto.

Sí que es cierto que cada vez se escuchaban más casos de intolerantes al gluten, y yo había descubierto por mí misma que sufrir de una intolerancia y no tener ni idea es el camino seguro hacia problemas estomacales, malas digestiones, toxinas y quilos de más, ¿pero y qué? Si no somos intolerantes al gluten o al trigo, ¿qué problema hay?

 

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Hace un par de meses me pasó algo parecido. Fui al supermercado y me dio por comprar alimentos de trigo integral y con fibra: pan de molde, galletas, tostadas, croissants dietéticos… todo muy sano y equilibrado. ¡Ja! No había pasado ni una semana cuando noté que tenía toda la zona de alrededor del ombligo más hinchada y protuberante. Mi vientre estaba como si hubiera ido dos o tres veces al McDonald’s. ¿Qué más pruebas necesitaba? La culpa era del trigo.

No soy médico ni dietista. Cuando quise documentarme para escribir el libro, encontré explicaciones de todo tipo. Algunas me parecían muy lógicas, otras no tanto. La más razonable, a mi parecer, es la que asegura que nuestro ADN no está preparado para digerir el trigo. ¿Os suena el término paleo, verdad? Es una dieta, muy de moda ahora, que se basa en una verdad irrefutable: nuestro organismo sigue siendo el mismo que el de nuestros antepasados del Paleolítico, genéticamente hablando. Es decir, no hemos dejado de ser cazadores-recolectores. El cuerpo humano no ha cambiado, mientras que el desarrollo de la alimentación ha ido avanzando de una forma monstruosa. Según los defensores de la dieta Paleo, esa pérdida de compás entre lo que realmente somos y lo que comemos es la causa de tantos problemas digestivos: intolerancias, alergias, enfermedades que hasta hace poco no existían…

 

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Pero claro, la dieta Paleo rechaza los alimentos procesados, los azúcares y los granos. No es una dieta anti-trigo nada más. Tampoco ve con buenos ojos el arroz, las legumbres o los lácteos. De momento, mientras nadie me demuestre lo contrario, no voy a pensar que comer un plato de lentejas es malo. Ni siquiera estoy dispuesta a desterrar los lácteos de mi vida, a pesar de ser intolerante a la lactosa. He tenido mala suerte, mi cuerpo los rechaza, ¿pero significa eso que son malos? No estoy segura. Pero el trigo empieza a tener un efecto devastador en mi cuerpo, y ya va siendo hora de tomar decisiones radicales. 

No estoy exagerando. Por lo que estoy viendo, si yo ahora pasase un mes entero consumiendo trigo como lo hacía antes (un poco de pan, pasta, alguna galleta integral…), incluso trigo integral y bajo en calorías, calculo que podría engordar cinco quilos perfectamente. Esta mañana, la chica que viene a limpiar a casa me ha traído pan normal, de la panadería, porque el pan de espelta que tomo siempre está agotado. Y aunque me moría de hambre, he preferido pasar.

Estoy decidida a entender mejor qué c… pasa con el trigo, y he comprado el libro Cerebro de Pan del Dr. David Perlmutter. Curiosamente, el doctor no es un dietista, sino un neurólogo. ¿Un neurólogo escribiendo sobre el trigo? Pues sí. Al parecer, este médico asegura que el trigo no solo es malo para el estómago, sino que es un asesino para el cerebro. Según él, el trigo puede causar demencia, ansiedad, dolores de cabeza, depresión e incluso Alzheimer. Una de sus frases es “el trigo es responsable de la destrucción de más cerebros que todos los derrames cerebrales, los accidentes y los traumas neurológicos combinados”.

 

 

Si no hubiese dejado el trigo, estoy segura de que no tendría el cuerpo que tengo ahora. Estoy convencida. Y da igual la genética, el deporte y la dieta.

Como se trata de una elección personal y este tema aún está muy verde (seguro que el 95% de la población española no tiene ni idea de los problemas que causa el trigo), sé que mucha gente pensará “Ay, ¿pero qué más da por comer pan?”. Pero de verdad chicas, algo hay. 

¡Haced la prueba!

5 Comments
  1. Tengo tendencia a que cuando engordo un poco no es en extremidades si no en el vientre. Es como si se hinchara, sobretodo de la zona umbilical hacia abajo y me mata la curiosidad de saber porque puedo estar practicamente plana hasta el ombligo y desde ahi hacia abajo se forma una “barriguita” aveces mas hinchada y otras veces menos, pero que no desaparece del todo.
    Porque se acumula grasa en esa zona? Que alimentos fomentan esta situacion? Espero q puedas ayudarme!

    1. Según mi médico es genética: simplemente, tienes tendencia natural a acumular ahí. Pero repasa el tema de las intolerancias e intenta ir dejando el trigo poco a poco, a ver si notas algún cambio. Por lo que cuentas a mí me parece que tienes que estar comiendo algún alimento que te hincha de vez en cuando. Tendrás que ser muy estricta si quieres perder por esa zona. Para la grasa que no desaparece solo queda la cirugía, yo me tuve que operar porque no había manera de que se fuera esa grasa.

  2. Hola Daiquiri Girl!!
    Primero de todo decirte que te has convertido en mi gurú de belleza. Empecé haciéndote caso con el aceito de jojoba y después de leer tu libro hace más o menos tres semanas, me propuse sustituir la espelta por trigo. No estoy haciendo ninguna dieta especial, simplemente sustituí espelta por trigo; desayuno espelta hinchada con miel (como los smarts de toda la vida), a las 11 un sándwich de jamón y queso de espelta, y para las comidas o spaguettis o macarrones de espelta, sino arroz, pescado con patatas…otro sándwich para merendar y de cena ensalada o revueltos. En 3 semanas he adelgazado más de 4 kg!!!y lo que es mejor, no me siento nada hinchada, ni cuando me viene el periodo. Además, voy al baño superregular y las digestiones son mucho menos pesadas. Así que sólo me queda decirte que muchas gracias por tus consejos. El siguiente que me estoy pensando seguir es el del acné,ya que tengo 30 años y siempre tengo la cara con mínimo 3 granos. Me gustaría hacerte una pregunta, en tu libro cuando hablas de retoques mencionas aumento de senos con tu propia grasa. He intentado investigar sobre el tema pero no encuentro mucho, en España, parece que se decantan más por prótesis, ¿conoces ha alguien que se lo haya realizado o a algún médico recomendable para este tipo de intervención?
    Muchas gracias y felicidades por tu libro

    1. Hola! Como me alegro, dónde compras la espelta hinchada con miel por cierto? Porque yo la estoy buscando y no la encuentro.
      Conozco a una chica que se hizo el aumento de pechos con grasa, y se la hizo en la clínica Planas de Barcelona, es la mejor clínica de aquí junto con la Teknon.

  3. Pues la espelta con miel la compro en la tienda de dietética de mi pueblo. Pregunté por ella porque no la tenían, pero me la piden y la traen al día siguiente. Es de la marca “El granero integral” y cuesta 2,15€. Se que la hay en el Eroski pero sin miel (de la misma marca) y también la he visto en otras tiendas de dietética. Por lo que te recomiendo que si ves algún producto de esa marca en una tienda de dietética, les preguntes si te pueden traer la espelta con miel. Seguro que no te ponen problemas.

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