A Partir de Cierta Edad... Cara o Culo

A Partir de Cierta Edad... Cara o Culo

Hace años, conocí a una mujer guapa a la que sobraban algunos quilos, que de la noche a la mañana se convirtió en una obsesionada del físico. Se operó los pechos, se hizo adicta al running, empezó a perder peso y se daba rayos uva dos veces por semana. Se convirtió en una mujer sexy pero artificial, como una concursante de Mujeres y Hombres. Solo le faltaban las uñas de porcelana y las extensiones.

Estuve un tiempo sin verla. Cuando volví a encontrármela, aluciné: tenía ahora un rostro seco, con las mejillas hundidas y envejecido.

¿Qué le había pasado? Parecía que se había echado diez años encima de golpe. Cuando le pregunté a una amiga de mi madre, me dijo una frase que se me quedó grabada: “A partir de cierta edad, hay que elegir entre cara o culo”.

 

 

Cuando se llega a los treinta y tantos, el metabolismo empieza a cambiar. Los quilos que antes se quemaban como por arte de magia pasan a acampar de forma permanente en el cuerpo. Los caprichitos empiezan a pasar factura y los excesos se aguantan cada vez menos. A partir de los 40, dicen que la cosa se desmadra por completo. Porque además, con los años el rostro empieza a perder su grasa natural.

Esas mujeres tienen que escoger entre perder peso para mantener la figura, o dejar las cosas como están para no terminar con la cara demacrada. Eso es lo que significa el problema de cara o culo.

Pero buenas noticias. Hoy en día, con los avances que hay y los conocimientos que tenemos, la edad peligrosa se ha atrasado mucho. Yo diría que el peligro ya no empieza a finales de los veinte, como dicen, sino a finales de esa década. Todo depende de la genética y del estilo de vida.

 

 

Un buen ejemplo es la espectacular Elsa Pataky. Me encanta, pero hay que reconocer que ha pegado un bajón brutal. Su cara ha pagado las consecuencias de su pasión por el fitness. La gente ha flipado con su método Intensidad Max, mientras que a mí me espanta, porque me he dado cuenta de lo mucho que ha afectado a su cara.

El cambio de Elsa empieza justo en 2013, cuando empezó a adelgazar más de la cuenta. Está buenísima, está genial y tiene un cuerpo trabajado que se nota que le encanta. Pero ha perdido mucho de cara, lo más bonito que tenía. Con cinco quilos más, no se notaría tanto el paso del tiempo. Un buen ejemplo de lo que ha sido elegir entre cara o culo, porque entre una foto y otra, hay menos de cinco años.

 

 

 

Pero estemos o no en esa franja de edad, ¿no viene bien ir captando el mensaje, para que no nos llevemos un disgusto cuando llegue el momento? ¿Qué podemos hacer para evitar el problema de cara o culo?

Lo primero que hay que hacer es saber distinguir entre el ejercicio necesario para adelgazar, tonificar y moldear el cuerpo, y el ejercicio que parece que solo sirve para quemar calorías y marcar abdominales. El exceso de deporte a partir de ciertas edades provoca algo llamado oxidación corporal. Si la rutina fitness es muy intensa, las células cutáneas también pagan las consecuencias. Eso se debe a que el ejercicio produce una sobrecarga de radicales libres, y daña a los tejidos del cuerpo. La piel es uno de ellos.

Pero también es fácil hablar desde la distancia. Supongo que lo que ocurre es que, cuando una mujer que ve que su cuerpo ya no funciona igual que antes, tiene muchas posibilidades de obsesionarse con el gym y caer en el exceso. Empieza a darle demasiado al running, se centra solo en el cardio. Se mete en una espiral de la que es difícil salir; en lugar de diseñar un programa de ejercicios más inteligente. Con resultados un poco más lentos, pero mucho más espectaculares.

 

 

El secreto para impedir que nuestra cara se caiga al suelo por culpa del ejercicio tiene mucho que ver con los antioxidantes que se encuentran en los alimentos ricos en grasas saludables. Por ejemplo, el salmón, las anchoas, el aceite de oliva, los frutos secos, los aguacates o las uvas. ¿Os suena de algo la dieta Perricone? Es un plan alimenticio que consiste en ingerir todos los días estos alimentos, haciendo especial hincapié en el salmón. El plan puede durar de entre tres a veintiocho días, dependiendo de lo que queramos conseguir. El objetivo primordial es mejorar el aspecto de la piel. 

Algunas de las clientas del Dr. Perricone son Gwyneth Paltrow, Julia Roberts, Cate Blanchett o la mismísima Reina Letizia.  Lo que estas mujeres tienen en común es que en algún momento de sus vidas han estado demacradas por tener un peso muy bajo. Gwyneth tenía un aspecto desastroso cuando estaba obsesionada con las manzanas orgánicas. Y Letizia, aunque ahora todos la critiquen por sus rellenos y sus hilos tensores, está mucho más guapa ahora que hace unos años, cuando estaba demacrada y llena de arrugas.

 

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Los antioxidantes, además, ayudan a reducir la grasa corporal. Olvidaos de las calorías que tienen. Si la dieta es equilibrada, un aguacate no tiene consecuencias a nivel calórico. Lo mismo ocurre con el aceite de oliva. No os limitéis a la triste norma de las dos cucharaditas pequeñas para aliñar. Para eso es mejor no tomar nada.

Tomar Resvetarol es algo en lo que deberíais ir pensando para llegar mejor a la edad del cara o culo. Para no extenderme demasiado, os recomiendo que le echéis un vistazo al post sobre el suplemento líquido The Beauty Molecule (la molécula de la belleza) de Fountain. Es un elixir de juventud muy valioso por su altísimo contenido en este antioxidante tan potente.

Va mucho, mucho más allá del clásico suplemento de uva roja que se vende en las farmacias. Es sensacional.

 

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Y una última cosa: hoy en día, cada vez es menos necesario elegir entre cara o culo. El canon de belleza actual apuesta por unos glúteos rellenos y redondos. Adelgazarlos no debería ser una obsesión, ni antes ni ahora. Solo hay que trabajarlos. Unos quilos de más no son ninguna tragedia a no ser que seamos una modelo que vive de su cuerpo. La gente no se fija tanto como creemos ni nos va a exigir una figura de top, y con ejercicio y dieta cualquier cuerpo del mundo va a mejorar.

Pero un rostro demacrado y hacia abajo puede convertirse en una carta de presentación pésima, y además, es algo con lo que es muy difícil acabar. No hay abdominales que lo compensen. 

¿Qué elegís vosotras, cara o culo?

6 Comments
  1. Hayyy como me interesa esto! Yo no he llegado ni a los 25 y he, aunqie he mejorado, me pasa justo esto. Perdi mas de 20 kilos en 2 años aunque mi cuerpo se tonifico gracias al gimnasio mi cara era un desastre. Bolsas, MUCHA flacided y tono apagado. Me eche como 8 años mas encima…ahora voy mejorando en parte gracias a lo q aprendo con tus post Daiquiri! Me han servido mucho y los cambios en mi cara son evidentes empiezo a recuperar mi piel manteniendome en mi peso !!! Gracias!

  2. Magnífico!, con mucho equilibrio pero me apunto a todo, cara ( por sobre todo ), brazos, piernas, abdominales , cabello y culo!. Y estoy en mis 41, con perseverancia , amor propio y personas que nos guían como tu Daiquiri. Una vez más muchas gracias.

  3. Hola, Daiquiri
    HE encontrado este preparado que parece que contiene más resvetarol que el de Fountain y a un precio inmejorable.
    ¿Que opinas?
    Gracias y sigue así!!!!

    1. Opino que tiene una pinta espectacular y muy buenas opiniones! Deberías comprarlo sin duda, yo cuando acabe la toma del de Fountain lo compraré seguro!

  4. Me encantó este post. Yo tengo 37 y hasta hace dos años no habia hecho deporte, (la verdad porque no lo necesitaba). Tengo buena genética pero empezaba a ver que gluteos y piernas estaban empezando a necesitar un poco de tonificación. Los primeros tiempos me metí a hacer mucho cardio, pero desde que he descubierto las pesas, no lo cambio por nada……es una pasada lo bonito que se queda el cuerpo, y así seguiré, las pesas van a ser mis amigas forever!! Y como dices, nada de contar las calorías, yo como prácticamente un aguacate diario y aceite de oliva a porrón en las ensaladas.
    La verdad que cuando te acercas a los 40, es importante que no nos quedemos muy delgadas, porque para la piel es pésimo, se acentúan las arrugas, la flacidez. Asi que como bien dices, para no tener que elegir entre cara o culo (que gran frase) yo voy a apostar por pesas + comida alta en grasas buenas.

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