Cómo Superar una Ruptura

Cómo Superar una Ruptura

Una ruptura puede ser algo devastador. No hay nada más doloroso que perder al ser amado, pero en la mayoría de los casos, al final solo se trata de una bendición disfrazada. Aunque eso no es lo que la persona abandonada quiere oír, ¿verdad? Durante las primeras semanas o meses después de una separación, nadie quiere que le digan la verdad universal y lo único cierto de este proceso: se te pasará. 

Pero como este es un blog de belleza, nos centraremos en el aspecto físico de una ruptura, porque sí… la belleza se ve afectada.

Cuando un hombre te abandona, sobre todo si es alguien de quien estabas muy enamorada, algo cambia en tu rostro. Es muy fácil reconocer a una mujer enamorada, especialmente al principio: es como si brillara por dentro. La piel está radiante, los ojos están luminosos, y hay una especie de sonrisa oculta. Es un efecto maravilloso que se produce cuando no estamos sonriendo, pero nuestros pensamientos son tan agradables y nos hacen tan felices que el rostro transmite lo mismo que si lo estuviera haciendo. Un glow que no consigue ni el mejor cosmético del mercado.

 

 

Cuando sucede todo lo contrario, la expresión facial se ve afectada, y no solo por la tristeza. Una ruptura viene acompañada por sentimientos muy negativos y destructores como la rabia, el odio y la impotencia. Si hay otra persona de por medio, como suele ser lo habitual, llegan otros aún peores como la envidia y los celos. Todo eso hace que el rostro adquiera una expresión horrible, pero si el proceso dura poco, no tiene por qué haber consecuencias. Lo realmente peligroso es esa tristeza permanente, que se queda grabada en el rostro y en los ojos.

La decepción sentimental siempre afecta a la mirada. Tenéis muchos ejemplos en el mundo del famoseo. Si queréis uno muy mediático, no tenemos más que observar a una de las mujeres más famosas del mundo: Angelina Jolie. En 2005, cuando apenas llevaba unas semanas con Brad Pitt, su rostro radiante lo decía todo. En 2014, nueve años después, más que harta de los problemas con la bebida de su marido y con su matrimonio totalmente roto, sus ojos reflejaban una tristeza infinita.

 

 

 

Otro ejemplo relacionado con la historia anterior: Jennifer Aniston. Su marido la dejó después de enamorarse de Angelina Jolie. En apenas unos meses, formó con ella la pareja más sexy del planeta. Y no solo eso, en menos de un año ya la había dejado embarazada y había creado una familia perfecta con ella. A eso hay que sumarle la humillación pública, con todo el mundo preguntándole continuamente por su ex y su nueva novia.

Jen no podía aislarse sin más, cambiar de número y cerrar su Facebook, lo que puede hacer una mujer normal, pero no una actriz de Hollywood. Si una ruptura siempre es horrible, imaginaos en esas circunstancias.

Desde entonces, nunca ha vuelto a ser la misma de antes. Por supuesto, ninguna mujer tarda más de diez años en superar una ruptura, ni siquiera por Brad Pitt, pero es evidente que Jennifer tuvo que haber sufrido mucho, muchísimo, entre 2005 y 2008 por lo menos. Y si no me creéis, fijaos en sus ojos en las películas que ha grabado después de esa etapa.

 

 

Después de una ruptura es normal sentirse triste, pero hay que evitar que la tristeza se convierta en una costumbre, en algo que se cae encima como una losa y que no se va. Si la ruptura es dura y el duelo tiene pinta de ir para largo, más de seis meses, tenemos que empezar a ponernos las pilas para que nuestra belleza no pague las consecuencias. Vamos allá, para que no se nos caiga la cara al suelo:

 

Parches Frownies

Os hablé de ellos aquí. Hay que usarlos a tope, siempre que estéis en casa, y no solo por la noche. Mantendrán las zonas delicadas del rostro, como el contorno de ojos, la frente, y la zona que rodea los labios en tensión mientras nosotras tenemos la típica cara de ruptura: ceño fruncido, cara de enfadada, ojos caídos… Hasta que llega el momento de superar una ruptura y que el dolor quede atrás, nuestro rostro pasara por unas expresiones faciales muy desagradables. 

 

Aerobic facial

Los masajes faciales son importantes: mimad vuestra piel en casa, varias veces al día, preferiblemente con unas gotitas de aceite de jojoba. Presionad el rostro suavemente de adentro hacia afuera, y de abajo hacia arriba. Parece una tontería, pero no lo es. La tristeza hace que la cara se caiga hacia abajo, y hay especialistas en aerobic facial para evitar que eso ocurra. Además de superar una ruptura, hay que evitar que nos destroce el rostro.

 

Alcohol y comida basura con moderación

Beber unos mojitos y pedir unas pizzas está permitido después de una ruptura, siempre y cuando se entienda que es algo temporal y que tiene que estar acompañado de una atmósfera agradable. Nada de comer a solas, con el DVD de Titanic. Ese tipo de comida tiene un ligero efecto depresivo, como la droga o al alcohol. Después del subidón, llega la consiguiente bajada de ánimo. Una copa con una amiga, con las dos muertas de risa… perfecto. Beber a solas mientras imaginamos cómo despellejan a nuestro ex, no. O al menos, no más allá de la segunda semana.

Superar una ruptura también significa cuidar de nosotras y de nuestra salud, y ese comportamiento tiene mucho de autodestructivo. Solo son un consuelo momentáneo.

 

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Dormir bien

Para superar una ruptura, el sueño tiene que ser de calidad. Es extremadamente importante que te quedes dormida diez minutos después de meterte en la cama. No te metas en la cama estando totalmente despierta, porque esos momentos dando vueltas entre las sábanas son horribles. Cuando alguien pierde un ser querido, una de las primeras cosas que hace un psiquiatra es recetarla somníferos. ¿Por qué? Porque es muy importante evitar esos minutos u horas en los que estamos en la cama, pero no podemos dormir.

Es sorprendente la cantidad de cosas negativas que pensamos en esos momentos. Nos regodeamos en la tragedia, una y otra vez. Por eso, tienes que ser muy estricta con el sueño después de una ruptura. Os aconsejo que toméis melatonina, para garantizar un sueño reparador y profundo de forma natural, sin tener que recurrir a la medicación.

 

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Buenos pensamientos

Parece un tópico, pero cuando te quieres a ti misma, las puertas de todas partes empiezan a abrirse. Es muy normal pedir una oportunidad a tu ex pareja y esperar que eso ocurra, pero respetar y aceptar la decisión que esa persona ha tomado es el primer paso para superar una ruptura. Tienes que entender que tu ex pareja es libre de hacer lo que le apetezca, y que tiene todo el derecho del mundo a no estar contigo, si es lo que él quiere. Sé Audrey Hepburn, no Glenn Close en Atracción Fatal.

No le odies, porque no se lo merece. Incluso aunque te haya tratado mal. Intenta no tomarte a la tremenda cualquier cosa que haga, y ponte también en su lugar. Entiende que cuando ya no quieres a alguien, es muy normal comportarte como si esa persona fuese el vendedor del estanco, ya que no hay vínculo familiar. Es normal que no sea cariñoso y que te trate con frialdad y desinterés.

 

superar una ruptura consejos

 

Y por cierto, hay que evitar los libros de autoayuda que tengan una perspectiva demasiado realista. Esos que te dicen que el amor verdadero no existe y que hay que ver las relaciones de un modo más pragmático, sin esperar nada extraordinario. Si queréis pensar que un doble de Brad Pitt de 1’90, bien dotado y multimillonario, os está esperando a la vuelta de la esquina, hacedlo.

La ilusión y la esperanza harán que el brillo vuelva a vuestros ojos. Haced cualquier cosa que haga que os sintáis mejor, aunque sea fantasear. Un futuro genial os espera a la vuelta de la esquina, y un día, aunque os suene a tópico, agradeceréis lo que ha pasado. No conozco una sola mujer que no haya pasado por el desamor que no lo haya visto como una bendición años después.

2 Comments
  1. Me he comprado el libro esta tarde y estoy emocionadiiisima leyéndolo. Me lo ha recomendado tu amiga Ana y es genial. Un besazo

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