La Técnica del Ghosting

La Técnica del Ghosting

Hoy quiero hacer una reflexión sobre algo muy feo: el ghosting.

Una de las cosas que más me sorprende esta era tan “moderna” es esto de darle nombres diferentes a cosas que han existido de toda la vida. Como si fueran una novedad. Eso es lo que ocurre con lo que ahora llaman ghosting, lo que viene a ser desaparecer de la vida de una persona sin dar explicaciones. Parece una práctica asociada a estos tiempos de smartphones, redes sociales y demás, pero pasa desde que el mundo es mundo. O al menos, desde que existe el teléfono.

Mi primera experiencia con el ghosting fue hace años, con un chico que me gustaba mucho. Pasó de estar loco por mí a dejar de dar señales de vida de un día para otro. Aunque yo me di cuenta enseguida de que algo olía a podrido en Dinamarca, porque pasar de llamarme cinco veces al día a tirarse una semana entera sin hacerlo no era muy normal, lo que más me molestó era que ni siquiera se dignara a decirme que había cambiado de idea. No podía entender esa falta de modales y de educación.

Hablando con mis amigas, me di cuenta de que esa actitud era tan frecuente que asustaba. Teníamos casos de todo tipo: incluso alguna de esas desapariciones fue tan repentina y bestial que la ghosteada pensó que el susodicho se había muerto. Con uno que era extranjero, llegamos a llamar a su embajada preguntando por él.

Luego vi que la práctica se extendía a todos los ámbitos, como el social, laboral y el círculo de amistades. La gente pasaba de los demás y no se molestaba en dar explicaciones, esperando que la otra parte captara el mensaje.

Como leí una vez en uno de mis libros favoritos, el silencio puede interpretarse. Y se interpretará.



Mi idea sobre el ghosting empezó a cambiar a medida que iba madurando. Yo era de esas que, como había sido ghosteada, me negaba a hacer lo mismo con los demás. Perdía el tiempo dando explicaciones, disculpándome e intentando ser clara y educada, pero eso tampoco terminaba de funcionar. La otra parte se lo tomaba muy mal y yo no quedaba bien, sino todo lo contrario, porque le estaba diciendo a otra persona, a la cara, que ya no quería saber nada de ella, lo que me imagino que tampoco tiene que ser muy agradable para la otra parte. La situación se enredaba y empezaba una discusión que a mí no me apetecía tener porque en mi mente, la relación se había terminado.

Tengo que decir que esto me está pasando incluso con Billion Girl. He tenido que rechazar a una marca que no me interesa y mi suavísimo e-mail de no gracias ha generado una cadena de correos electrónicos de la que ya no sé cómo salir.

Con el tiempo, he visto que eso de no contestar cuando algo o alguien no nos interesa es lo más inteligente que podemos hacer en según qué casos. Entiendo a las personas que me han ghosteado años atrás, lo confieso.

El motivo principal del ghosting, por encima de la cobardía y la incomodidad, es que la persona que lo lleva a cabo ha decidido que se ha acabado y que no quiere continuar. Y escribir, hablar y dar explicaciones es continuar. Eso no quiere decir que un hombre que haya decidido romper su matrimonio después de 25 años y 4 hijos tenga derecho a marcarse un ghosting. Pero en muchos casos, cuando eso sucede, es porque la otra parte considera que no tiene nada que decir. Con el silencio basta. Esa actitud es más que suficiente para que la otra persona entienda lo que tiene que entender.

Un ghosting famoso es el que le hizo Meghan Markle al periodista Piers Morgan en 2016. Piers Morgan es el presentador del programa Good Morning Britain’s. Tiene un pasado de lo más turbio como editor de los periódicos sensacionalistas News of the World y The Sun. Esos que han sacado tantos trapos sucios de la familia real inglesa.

Piers Morgan empezó a seguir a todos los protagonistas de la serie Suits, incluida Meghan. Ella rápidamente le envió un mensaje privado dándole gracias por el follow y diciéndole que era fan suya. A partir de ese momento, los dos fueron intercambiando confidencias y mensajes, siendo Meghan Markle la más afectuosa. O la más pelota, para qué negarlo. Gracias a esa amistad online, Piers Morgan invitó a su programa a uno de los actores de Suits, que era “como un hermano” para Meghan, y quedaron en que más adelante, sería ella la entrevistada.



Cuando Meghan viajó a Londres en junio de 2016 para asistir al torneo de Wimbledon, escribió a Piers para que se conocieran en persona. El encuentro en un pub duró una hora y media. Luego Piers Morgan acompañó a Meghan hasta el taxi. Desde allí y de camino a una cena, la actriz le envió otro mensaje diciéndole que estaba encantada de haberle conocido y que esperaba volver a verle pronto. Con tanto mensaje y tanto cariño, Piers se quedó con la impresión de que Meghan Markle le apreciaba de verdad y de que eran amigos. Ja.

Casualidades de la vida, la actriz conoció al príncipe Harry esa misma noche y al día siguiente tuvo su primera cita a solas con él. A partir de entonces, empezó el ghosting hacia Piers Morgan. De escribirle mensajes cada semana pasó a no volver a decirle nada. Cuando el periodista le escribió como siempre hacía, Meghan no contestó. Nunca más.

Cuando la relación de Meghan y Harry salió a la luz, el ghosting se extendió al colega de Suits, que tampoco volvió a responder a los mensajes de Piers Morgan. Me imagino lo que flipó al ver que dos personas tan simpáticas y guays le ignoraban completamente. Piers Morgan se guardó la historia hasta después de la boda, cuando lo contó todo en el Daily Mail. El perplejo periodista tuvo que admitir que era la primera vez que le pasaba algo así. Se sintió utilizado por una actriz de serie B que, claramente, quería sacar beneficio de su amistad y que pasó del tema en cuanto conoció a alguien mucho más importante. Un príncipe, nada menos.

Su artículo narrando el espectacular ghosting de Meghan Markle se publicó cuando la prensa inglesa puso en marcha la maquinaria anti-duquesa. Con esas noticias que juran que es prepotente, exigente e insoportable. Así que tuvo una buena acogida.

Lo que la gente parece no tener en cuenta es que Piers Morgan es un comunicador de la prensa amarillista. ¿Qué es lo que se supone que Meghan Markle tendría que haber hecho? ¿Poner en peligro la relación con el amor de su vida? ¿Qué hubiera hecho Piers Morgan si la situación hubiera sido a la inversa? Hubiera pasado de Meghan sin miramientos. Y creo que eso es algo que la ex actriz, que entonces tenía treinta y cinco años, sabía de sobra. No tengo duda de que una mujer que ha estado toda su vida luchando por labrarse un camino en el mundo del espectáculo ha recibido tantos ghostings y patadas en el trasero que, cuando ha llegado el momento, no ha dudado en hacer lo mismo.

Porque la verdad es que lo de escribirle un mensaje y ponerle “lo siento Piers, pero tenemos que finalizar con nuestra amistad y ya no podemos hablar más”, tampoco hubiera dado resultado. Piers Morgan se hubiera indignado igual. Así que aunque mi parte ghosteada pensó, cuando leyó la historia de Piers y Meghan, que qué feo, mi parte que entiende el ghosting dijo “bien hecho, hermana”.

¿Qué pensáis vosotras?

21 Comments
  1. Pues creo que en el caso de meghan markle no es una exusa, porque se lo ha hecho a todas las personas, cuando no ha podido sacarles nada mas… eso no la deja bien, porque demuestra q es una trepa social.
    Si sigues el caso meghan piers, lee el articulo que el escribio dos o tres dias despues de la boda, se ha cumplido todo lo que el predijo.

  2. Buenos días! La verdad es que tengo que admitir que he puesto en práctica el ghosting unas cuantas veces, pero siempre me he sentido mal después.
    Siempre ha sido de la misma forma: estar de fiesta/tomando algo, conocer a un chico y estar un rato agradable (no precisamente tonteando y no a solas, sino en un grupo de gente todos con todos) que me acabe pidiendo el número y yo, tonta, dárselo porque me ha caído bien, sabiendo en el fondo que si no me ha atraído ya físicamente no lo va a hacer más adelante, y que si me está pidiendo el número quiere algo más que una amistad.
    Después viene la fase angustiosa, me hablan al poco tiempo, contesto de forma agradable pero menos simpática de lo que fui cuando me conocieron, no quiero dar pie al tonteo, y en realidad es un desconocido, me siento mal por haberle dado el número (pero a la vez no habérselo dado habría sido violento después de habernos caído tan bien?) y… cuando me vuelven a hablar… GHOSTING
    Ya no vuelvo a contestar, no me apetece dar explicaciones, por muy bien que me cayese ya me he enfriado. Tío, que si, me caiste genial pero no me quiero acostar conmigo y está claro que tú conmigo si. Como voy a decirle eso?
    Algunos insisten un poco “Hola?” “ Eyyy estás ahí” (Uno incluso empezó a hacerme perdidas durante varios días)
    Y ahí es cuando me siento mal, porque pienso que en realidad era muy majo y parecía buena gente (por eso acepté a darle el número en aquel momento), que puede no estar entendiendo como una chica que le pareció tan simpática y con la que habló tanto no conteste. Y yo, sintiéndome por esto mala persona.

    Por ello no justifico el ghosting, pero creo que cuando alguien lo lleva a cabo tampoco es agradable, y es el resultado de no saber como salir de esa situación de una forma cómoda y sin dañar a la otra persona.

    Eso si, a la vez tengo que decir como opinión personal, que me parece más aceptable cuando no hay mucha relación, hacerlo con una persona más cercana me parece de cobardes básicamente.

    PD: menudo tostón, espero que al menos os aporte algo mi experiencia 😂

  3. Desde mi punto de vista, ese tipo de silencios están asociados a la cobardía. Creo que todo el mundo merece una respuesta… otra cosa es que ya te estén avasallando o insistiendo; en ese caso no están respetando tu posición y es mejor dejarlo ahí.
    Daiquiri, cual es tu libro preferido?
    Gracias,

    1. Hola! Tengo muchos, pero al que hago referencia en este post es “Bring up the bodies” de Hilary Mantel (lo han traducido como “Una reina en el estrado”, para matarlos).

  4. Me pasa un poco lo mismo. A mí me lo han hecho, por eso no quiero hacérselo a nadie pero tampoco sé que hacer cuando me toca pasar de alguien.
    Daiquiri donde esta el colágeno en sobres que te llevaste a Dubai? No lo encuentro
    Gracias!

  5. Pienso lo mismo. Sobre todo si no conoces a la persona en cuestión desde hace mucho tiempo. Cortar por lo sano se dice jaja

  6. Buenas! Yo por mi parte prefiero una combinación ‘polite’ de ambas. Si quiero dejar de tener una relación con alguien que ha sido más o menos cercano prefiero decírselo y luego hacer mutis por el foro. Que desaparezca alguien de tu vida sin más es difícil de gestionar, pero una vez aclarado no hace falta seguir con la relación si es tóxica para una

  7. Cuando era algo más joven, creo recordar que tenía 19 años, un chico con el que estuve saliendo un par de meses me hizo “ghosting” y fue una de las grandes lecciones que he recibido en mi vida amorosa.
    Habíamos salido como he comentado anteriormente unos 2 meses y todo iba bien (o mejor dicho, yo creía que todo iba bien) y un día desapareció por completo. Dejó de contestar a mis mensajes, a mis llamadas. A todo. En el tema de las relaciones yo estaba muy verde, no sabía cómo actuar y actúe de la peor manera posible: me arrastré mandándole mil mensajes insistiéndole, rogándole que me diese una explicación, rogándole que iba a cambiar (porque supuse que yo había hecho algo malo), en fin, me rebajé hasta límites insospechados. Mi primera lección fue esa; nunca rebajarme tanto porque en la mayoría, por no decir en todos los casos, no sirve de nada más allá de alejar más a la otra persona sumando que eso refleja la poca autoestima que tengas. Con eso abrí los ojos respecto a mi autoestima y traté de mejorarla. También aprendí a ganar más autocontrol que me ha servido de cara a otras relaciones.
    No hay mal que por bien no venga o eso dicen, en mi caso fue así pero igualmente según el tipo de relación que tengas con la otra persona, me parece uno de los actos más crueles, individualistas y egoístas que se pueden hacer. No hay que inculcar los valores de “usar y tirar” a las personas como si fueran objetos.
    Es obvio que hay casos en los que el “goshting” es casi necesario: un tío que no conoces de nada y se pone muy pesado, un vendedor que te quiere vender algo y no te deja en paz, una persona que ha pasado algún límite muy importante y que lo conoces desde hace poco, gente con la que sabes que tienen malas intenciones…
    De resto, es caer en el egoísmo y la falta de empatía más extrema.

  8. me parece una buena reflexión porque yo pienso lo mismo
    el ghosting es muy feo pero a veces pienso que no queda otra
    qué pasó entonces con el extranjero de tu amiga? estaba muerto?

  9. Yo he sido víctima múltiple de todos los tipos de ghosting: sentimental, de amistad, profesional y hasta familiar…al principio duele y sorprende pero luego aprendes a gestionarlo.

    Yo he hecho semighostings, no desaparezco sin dar explicaciones pero corto el contacto casi al máximo, aunque hay gente que es muy pesada y no acaba de pillarlo.

    A mí me parece muy bien lo que hizo Meghan, ese tío tiene pinta de ser un cretino.

  10. Confieso ser una usuaria del Ghosting, afortunadamente ya casi sin personas de las cuales despedirme así tan en “seco”.
    Las sincronías de la vida que tengo con este blog hace que relate justamente lo que me aconteció con una mujer que había sido mi “amiga condicionada” por unos largos años.
    Siempre mantuve vigente el vínculo amistoso pese a las toneladas de envidia a veces con cero fundamente que sentía conmigo. Entendí que durante mucho tiempo mi estado de conciencia estuvo totalmente basado en mi ego, así que lo disfrutaba y todo!.
    Luego de innumerables cambios, de hacer siempre de “guía espiritual/física/emocional” con ella , y consiguientemente acrecentando su envidia , me percaté que esto no era una amistad , sino la necesidad de que alguien me “necesitara”. Sé que es un rollo, pero es lo que vivimos muy a menudo las personas que hemos pasado por estados de autoestima jodida.
    En mi pasado cumpleaños y luego del que ha sido el mejor y convulsivo año que he vivido hasta ahora, en mi celebración donde ella había organizado todo…entendí que no había futuro siendo su amiga. Entiendo la envidia y el mal rollo de personas desconocidas, pero de una amiga, jamás!.
    Así que escribí una despedida en neutro y con mucho cariño, las respuestas a través de las redes sociales fueron vergonzosas de su parte…y justo un mes después ya todo se calmó. Y lo más importante, me siento en paz conmigo misma y abierta a personas que realmente reflejen quién soy ahora.

    Para variar Daiquiri, gracias por la valentía. Estar en calma con nuestras decisiones es fundamental!.

  11. No viene a cuento pero felicidades por tu libro, me ha encantado

  12. Para mí,por educación, y respeto, siempre hay que despedirse, des o no des explicaciones, y luego desapareces. No me parece nada bien desaparecer sin más.

  13. Wow! Cuanto me ha hecho pensar este post, como dice Daiquirí, el ghosting es algo que practicamos o de lo que somos “victimas” casi que en todos los ámbitos. Lo uso muy seguido, sobretodo con vendedores y chicos MUY insistentes. También debo confesar que lo he hecho con un exnovio tóxico que no habia manera de sacarmelo de encima, pero ahí si fui mas radical (bloqueandolo de todos lados y evitandolo en persona) porque la insistencia era brutaaal, y la verdad es que no me arrepiento jaja. Es bastante cobarde y nada educado hacer eso, pero al leer este post me doy cuenta de que lo hago casi a diario y sin darme cuenta, pero por otro lado no se puede negar que es efectivo.

  14. Pues acaban de hacerme uno, aún estoy en proceso de no poder creérmelo, después de seis meses de relación, es tan doloroso que me pongo a llorar sin darme cuenta. Ha sido bestial porque su último mensaje fue que me echaba de menos, así que no puedo creerlo.
    Quizá en otros ámbitos de la vida hay veces que no queda otra, pero hay otros en que es una falta de respeto tan dolorosa que no se la deseo a nadie.

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