Mi Experiencia Con el Tratamiento Roacután

Mi Experiencia Con el Tratamiento Roacután

Como muchas chicas, sufrí de acné durante la adolescencia. Eso hizo que tuviera que hacer el tratamiento Roacután… cinco veces.

Mi acné fue un asco porque hice todo lo que no se debe hacer: tocar los granos, abrasar mi piel con productos astringentes y excederme con la limpieza. En esa época, la única solución eficaz era usar esos horribles productos de Clean & Clear que no servían para nada.

A los veinte años mi acné seguía. Mala señal, porque se suponía que la adolescencia había quedado atrás. Hice lo que hemos hecho todas las que hemos tenido acné: usar pasta de dientes, productos de farmacia, mascarillas caseras… Nada funcionaba. Nada funciona.

 

 

A los veintidós hice lo que tenía que haber hecho desde el principio: ir al dermatólogo. Ése tiene que ser siempre el primer paso.

El acné es un trastorno provocado por la acumulación de grasa en las glándulas sebáceas. Las causas pueden ser múltiples. Algunas mujeres lo sufren por tener problemas de hormonas; otras solo tienen granos cuando se descuidan con la alimentación. Sea cual sea el motivo, el acné es algo que no tiene que estar ahí.

Cuando entré en la consulta del dermatólogo supe que mi caso no era grave, pero sí requería tratamiento. No era como esas personas que cuelgan fotos en internet con la cara llena de decenas de granos rojos. Pero mi acné era persistente y constante, un acné que no se rendía. Siempre tenía tres o cuatro granos en la frente, y dos más en las mejillas. Cuando los que tenía se secaban, ya tenía dos o tres más en otro lado. El dermatólogo me recetó un tratamiento de isotretinoína de seis meses: es conocido como roacután, accutane o dermacutane.

 

 

El roacután es un fármaco agresivo que se usa para las condiciones severas de la piel. Es un derivado de la vitamina A que disminuye la producción de sebo.

Según la medicina, es el único fármaco eficaz para acabar con el acné. Pero no es como tomarse una aspirina. Es un tratamiento muy duro, con efectos secundarios. Requiere controles mediante analíticas, antes, durante y después del tratamiento. Las embarazadas no pueden tomarlo porque provoca severas malformaciones en el feto.

La dosis depende del peso y del tipo de acné. Mi primera dosis no fue muy alta, pero tenia que tomar dos cápsulas al día. Mi dermatólogo añadió aceite de soja a la formulación y me exigió ser estricta con mi rutina facial. Fuera todos los cosméticos que utilizaba, caros y baratos. El combo que me mandó, y el que os recomiendo, fue de tres productos: gel Cleanance de Avène para limpiar el rostro, bálsamo Volumax para los labios y la crema hidratante Ictyane HD.

 

ictyane HD crema

 

Es extremadamente importante que hidratéis vuestra piel durante el tratamiento con Roacután,. La piel empezará a pelarse, y se volverá seca y sensible. Si descuidáis la hidratación en esos meses, os saldrán arrugas.

De hecho, Ictyane HD es una crema especial para personas con descamación cutánea. Es decir, vosotros, los que estáis haciendo el tratamiento de Roacután. No hay crema mejor.

Yo solo tuve problemas con la sequedad labial y de las mucosas. A la que me olvidaba del bálsamo, los labios se me quedaban completamente destrozados. La zona del contorno de ojos se me secó mucho y de por vida. También recuerdo haber tenido que dejar de conducir de noche, porque mi visibilidad era un poco borrosa.

Apenas unas después de empezar con el Roacután no podía creerme lo que estaba viendo: los granos habían desaparecido y no me salían más. Por primera vez en mi vida, pude ver mi cutis sin imperfecciones. Ya podía permitirme el lujo de jugar con el maquillaje y usar iluminadores, prebases embellecedoras, coloretes… esa clase de cosas que con acné no sirven para nada. En las fotos de esa época aparezco con una piel absolutamente radiante.

El Roacután también me permitió comer lo que todas las personas con acné adulto tenemos que evitar: el chocolate.

 

 

Cuando terminé el tratamiento de Roacután, el dermatólogo me dio el alta y seguí disfrutando de una vida llena de chocolate y vacía de acné. A las pocas semanas noté que ya no necesitaba la crema especial. Mi piel se estaba regenerando de forma natural y ya no estaba tan seca como antes.

Por desgracia, al cabo de un año volvieron a salirme granos. Al principio, fue solo uno, luego dos. Luego vi que regresaban los granos rojos y dolorosos que me provocaba el chocolate, así que volví a dejar de comerlo.

En cuestión de pocos meses, ya tenía prácticamente el mismo acnéque antes de empezar con el Roacután. La pesadilla había vuelto.

Los dermatólogos aseguran que el porcentaje de remisión total después de un tratamiento de isotretinoína es de un 50%. La mitad de las personas que hacen un tratamiento de Roacután no vuelven a tener granos nunca más. Y la otra mitad… depende. Muchos tienen que volver a repetir el tratamiento y después de la segunda toma de Roacután, acaban definitivamente con el acné. Otros, mejoran durante un año o dos, pero luego vuelven a tener acné, que es lo que me sucedió a mí… durante siete años.

Al final, agotada, renuncié a él. Por pura lógica, y aunque mis analíticas salían siempre bien, aquello no podía hacerle ningún bien a mi cuerpo. No podía pasarme la vida tomando algo tan agresivo. Entonces descubrí por pura casualidad unas cápsulas de aceite de pescado con retinol. Para mi sorpresa, fueron lo que acabó con mi acné adulto para siempre. La experiencia con esas cápsulas las cuento aquí.

 

 

¿Significa eso que no recomiendo el tratamiento con Roacután? Por supuesto que lo recomiendo. Si tenéis acné y ya no sois quinceañeros, tenéis que ir al dermatólogo y hacer el tratamiento, porque mi fracaso es solo una excepción. La mayoría de la gente toma Roacután una vez, o dos como mucho, y luego se olvida de los granos para siempre.

Si luego veis que pasa el tiempo y el acné vuelve a aparecer, sobre todo después de tomar Roacután por segunda vez, entonces tendréis que aceptar que el tratamiento en vuestro caso, no es eficaz.

¡Suerte!

4 Comments
  1. Hola, encontré este post de casualidad en busca de información sobre un medicamento para el acné que me había recetado mi dermatologo hace un par de años. En fin, soy de ese 50% que le “reboto” el acné nuevamente después de un tratamiento “éxitoso”… Aunque mi acné es leve, es molesto que a mis 23 años tenga el mismo problema. Gracias por tu post, me gustaría leer tu segunda parte.
    Saludos

  2. Tu situacion e historial con el acne de adulto es muy similar al mio pero digamos que el tratamiento que me ayudo fue el uso de pildoras anticonceptivas, hoy a mis 37 años las deje de tomar y observo que el acne ha remitido en su mayoria ya con ningun tratamiento. Igualmente no me maquillo mucho porque siendo mas joven observe que el maquillaje solo incrementaba mis granos y actual ya no me acostumbro facil a utilizar maquillaje, el acne te crea todo un estilo de vida para bien o para mal.
    Saludos!

  3. A mi los 6 meses de roacután me sirvieron bastante, de hecho me dijeron al cabo de un año después de iniciar el tratamiento “pareces otra persona”. Además sigo una dieta sin lácteos y un suplemento de zinc después del almuerzo.
    me encanta este blog, saludos

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