Oxana Fedorova, la Gran Pesadilla de Donald Trump

Oxana Fedorova, la Gran Pesadilla de Donald Trump

Una mujer fue uno de los grandes quebradero de cabeza para Donald Trump cuando era un empresario excéntrico. Se llama Oxana Fedorova y esta es su historia.

Cuesta imaginarlo, pero Donald Trump fue el propietario del concurso Miss Universo desde 1996 hasta que decidió apostar en serio por su carrera política. Tener un concurso de belleza no encajaba con ser el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, así que se deshizo de él.

Oficialmente, diecinueve mujeres ganaron la corona de Miss Universo durante la gestión de Donald Trump. Lo que muy poca gente sabe es que falta una en esa lista, la rusa Oxana Fedorova. Una mujer que aunque ganó el concurso en 2002 en Puerto Rico no es reconocida oficialmente como Miss Universo por la organización. Solo reinó durante cuatro antes de que fuera despedida de forma fulminante, aunque durante años, nos hicieron creer que había sido ella la que había renunciado a la corona para continuar con sus estudios. Para la empresa Miss Universo, es como si nunca hubiera existido.

Trump llegó a odiarla tanto que siempre se ha referido a ella como esa mujer horrible. ¿Quién es ella y qué fue lo que pasó?


Oxana Deforova Donald Trump

Oxana Fedorova nació en 1977 en Pskov, entonces la Unión Soviética. Empezó a participar en concursos de belleza, según ella, por aburrimiento. Para su sorpresa, fue ganando todos los certámenes regionales a los que se iba presentando hasta que se convirtió en Miss Rusia, nada menos.

Oxana estaba convencida de que la buena racha se terminaría en Miss Universo, el próximo concurso en el que le tocaba competir y el más importante. Con tanta competencia y tantas candidatas espectaculares y bien preparadas, tenía unas expectativas tan bajas que ni siquiera se molestó en buscar un vestido de gala para la final. Metió en la maleta lo primero que encontró, un horripilante tafetán de color blanco.

Cuando la rusa aterrizó en Puerto Rico, la sede del certamen ese año, no tardó en ser etiquetada como la gran favorita por la prensa. La organización Miss Universo, viendo que Oxana tenía posibilidades de llegar lejos, le pidió antes de la final que se comprara un vestido más adecuado para el desfile en traje de noche. Como no tenía dinero, sus amigos hicieron una colecta para comprarle un maravilloso vestido de Gucci.

Oxana ganó y se convirtió en Miss Universo 2002. Unos días antes, como todas las demás concursantes, firmó un contrato que la ataba de pies y manos en caso de ganar. Quizá, pensando que no tenía ninguna posibilidad, no se lo leyó bien, pero decía, entre otras cosas, que desde el minuto uno, la nueva Miss Universo estaba obligada a trasladarse a Nueva York de inmediato. Oxana ni siquiera se había despedido de su familia ni de su novio. ¡Pensaba que en nada estaría en Rusia de vuelta! Ahora resultaba que no iba a ver a sus seres queridos hasta Navidad.



Oxana Fedorova tenía veinticuatro años y era oficial de policía. Soñaba con doctorarse en Derecho Civil. Ahora, tenía que empezar a cumplir con compromisos para los que no estaba preparada, y conceder cientos de entrevistas a los medios. Ni siquiera hablaba inglés.

La empresa Miss Universo, en cambio, estaba encantada ella. Representaba a la mujer ideal: una joven guapa, inteligente y culta. No habían pensado en que si una mujer es guapa, inteligente y culta, a lo mejor no quiere ser Miss Universo bajo según que términos.

El contrato de una Miss Universo de la época rozaba lo abusivo. A pesar de los miles de dólares en ganancias que generaba, la ganadora cobraba solo mil quinientos dólares al mes. Aunque se podía quedar con los regalos que le hacían y no tenía que pagar ni alquiler ni ropa, no obtenía más beneficio que su salario. Tampoco podía decidir qué trabajos hacer y cuáles no, ya que era la organización la que elegía por ella.

Durante su breve reinado, visitó nueve país distintos. En cuestión de unos pocos meses, Oxana empezó a poner excusas para no acudir a los eventos: incluso se ausentó de la coronación de la nueva Miss Teen USA.



Oxana Fedorova se quejaba constantemente de las condiciones del contrato y, al final, exigió a la empresa que le permitiera volver a Rusia, al menos un par de meses, para poner sus asuntos en orden. Ella había dejado su país antes de viajar a Puerto Rico pensando que estaría de vuelta en un par de semanas. Los directivos accedieron, pero cuando vieron la cantidad de dinero que iban a perder en esos dos meses sin Miss Universo, citaron a la rusa en las oficinas de Nueva York para buscar una solución.

Cuando vieron que Oxana seguía protestando, pusieron fin al problema anunciándole que estaba despedida desde ese mismo momento. Aunque oficialmente fue una renuncia, Oxana Fedorova admitió años después que el cese la pilló totalmente por sorpresa. “Estaban muy enfadados conmigo. Me dijeron que no estaba preparada para ese papel”.



El 25 de septiembre de 2002 Donald Trump envió un comunicado anunciando a los medios que había nueva Miss Universo. La sustituta, Justine Pasek, Miss Panamá, que había quedado en segundo lugar en el concurso por detrás de Oxana, sería presentada y coronada en una rueda de prensa internacional por el mismísimo magnate. Y como agradecimiento por el entusiasmo y cooperación de Justine Pasek, Trump eligió a Panamá como sede de la siguiente edición, Miss Universo 2003.

La organización dejó claro que, a partir de ese mismo instante, Oxana Fedorova dejaba de ser reconocida como Miss Universo. El contador de ganadoras de Rusia volvía a quedar a cero.


Justine Pasek

De hecho, Miss Universo siempre se ha mantenido firme con la decisión de fingir que Oxana Fedorova nunca ha existido. Cada vez que publican un vídeo con las ganadoras de años anteriores, omiten el año 2002. Cuando la francesa Iris Mittenaere ganó el título en 2017, enviaron una nota de prensa diciendo que se trataba de la primera europea en ganar la corona en veintiséis años, lo cual no era exactamente cierto.

Hace unos años, un periodista preguntó a Donald Trump cuál era, en su opinión, la peor Miss Universo que había tenido. El millonario no dudó: “Esa mujer de Rusia. Era horrible, horrible. Era perezosa y otras cosas que nadie se imagina. Aunque estaba muy enfadado con ella, la verdad es que disfruté mucho despidiéndola”.


Oxana Fedorova Husband

Cuando Donald Trump estaba cada vez más cerca de la presidencia de Estados Unidos, la prensa buscó a todas las ex Miss Universo que habían trabajado con él para que hablaran mal de su antiguo jefe. Eso es lo que hicieron varias, como la venezolana Alicia Machado, pero la rusa se negó, para sorpresa de muchos. Según Oxana, solo tenía cosas buenas que decir acerca de Donald Trump. Era un hombre valioso, de mentalidad abierta, que siempre se había portado bien con ella.

Aunque Miss Universo siga sin reconocer a Oxana como ganadora, esto es como lo de los matrimonios anulados. Aunque se borren, tuvieron lugar y eso nadie lo puede cambiar.

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2 Comments
  1. como buena venezolana yo si la recuerdo jajaja. es la única vez que vi a una potencial miss universo que no tenia rivales sobre el escenario. desde el primer instante fue evidente para todos que la ganadora era ella y es la primera y la única vez que tuve esa sensación al ver este concurso
    luego en fotos no me parece tan linda, pero en movimiento era una diosa

  2. No comparto en absoluto, lo de ” vendiendo detalles de su vida personal a las revistas”. Conozco la carrera de Oksana. Actualmente dirige un sello propio de diseño de moda en Moscú, y una fundación caritativa, dedicada a ayudar a niños huérfanos y carenciados, y fué nombrada como Embajadora de la Buena Voluntad por UNICEF. Vale la pena conocer su admirable trabajo solidario. Es una mujer cuyo corazón, es tan grande y admirable como su belleza.Y con respecto a Trump, ella publicó en su FB personal un saludo para él, deseándole suerte y éxito en su nuevo desafío como presidente.

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