Esta Mujer Fue la Gran Pesadilla de Donald Trump

Esta Mujer Fue la Gran Pesadilla de Donald Trump

Antes de ser presidente, Donald Trump era el propietario de Miss Universo. En esa época, conoció a una mujer que fue su gran pesadilla durante un año.

Donald Trump fue el presidente de la organización Miss Universo desde 1996 hasta el año pasado, cuando se deshizo de la empresa por motivos obvios. Ser el propietario de un concurso de belleza no encajaba mucho con ser presidente de Estados Unidos.

Oficialmente, diecinueve mujeres ganaron la corona de Miss Universo durante la gestión de Donald Trump. Lo que muy poca gente sabe es que falta una en esa lista. Una mujer que aunque ganó el concurso como todas las demás, no es reconocida oficialmente como Miss Universo. Esa misteriosa mujer se llama Oxana Fedorova y es rusa. Trump llegó a odiarla tanto que siempre se ha referido a ella como esa mujer horrible. 

 

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Oxana Fedorova participó en la edición de 2002. Se celebraba en Puerto Rico. Había empezado con los concursos de belleza dos años atrás. Según ella, porque se aburría. Para su sorpresa, ganaba todos los certámenes, hasta lograr convertirse en Miss Rusia.

La rusa estaba convencida de que en Miss Universo se terminaría su buena racha. Solo quería vivir la experiencia. Por no tener, no tenía ni un buen vestido. Metió en la maleta lo primero que encontró, un horripilante tafetán de color blanco. La organización Miss Universo, viendo que la rusa era la favorita del público y de los jueces, le pidió unos días antes de la final que se comprara un vestido más apropiado.

Como Oxana no tenía dinero, sus amigos hicieron una colecta para comprarle un vestido de Gucci. Con ese vestido se coronó como Miss Universo 2002.

 

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Oxana Fedorova tenía veinticuatro años y era oficial de policía. Soñaba con doctorarse en Derecho Civil. Al convertirse en Miss Universo, estaba obligada por contrato a renunciar a su carrera durante un año.

Lo de los concursos de belleza se le había ido de las manos. Ahora, tenía que irse a vivir a Nueva York y empezar una sucesión de compromisos para los que no estaba preparada.

La organización Miss Universo estaba encantada con Oxana. Representaba a la mujer ideal: era guapa, inteligente y culta. Lo que no habían pensado es que si una mujer es guapa, inteligente y culta, a lo mejor no quiere ser Miss Universo.

 

 

Los contratos de las Miss Universo de la época rozaban lo abusivo. A pesar de los miles de dólares que generaba, la ganadora recibía cobraba solo mil quinientos dólares al mes. Aunque se podía quedar con los regalos que le hacían y no tenía que pagar ni el alquiler ni la ropa, no se llevaba más dinero que el de su salario. Tampoco podía decidir qué trabajos hacer y cuáles no. Era la organización la que elegía por ella. Como Oxana no hablaba inglés, tenía que ir con una intérprete a todas partes.

La rusa empezó a quejarse de sus condiciones de trabajo. Al final, exigió a la organización que le permitiera volver a Rusia, al menos durante un par de meses. Quería retomar sus estudios y poner sus asuntos en orden.

 

 

Los de Miss Universo se mostraron de acuerdo. Pero cuando vieron la cantidad de dinero que iban a perder en esos dos meses, citaron a Oxana Fedorova en las oficinas de Nueva York para buscar otra solución. Cuando vieron que la rusa seguía protestando, pusieron fin al problema anunciándole que estaba despedida desde ese mismo momento.

Aunque Oxana siempre dijo que había sido ella la que había renunciado al título, años más tarde admitió que el despido la pilló totalmente por sorpresa. “Estaban muy enfadados conmigo y me dijeron que no estaba preparada para ese papel”.

Oxana Fedorova había sido Miss Universo durante cuatro meses. 

 

 

 

El 25 de septiembre de 2002 Donald Trump envió un comunicando anunciando a los medios que tenían nueva Miss Universo. La chica sería presentada en una rueda de prensa internacional. Por contrato, la sustituta de Oxana Fedorova solo podía ser la mujer que había quedado en segundo lugar en Miss Universo, la panameña Justine Pasek.

Justine Pasek aceptó el título y fue coronada por Donald Trump ante los medios. Justine empezó su labor como Miss Universo con mucho más empeño de lo que había hecho su antecesora. Como agradecimiento, Donald Trump eligió a Panamá como sede de Miss Universo 2003.

La organización dejó claro que, a partir de ese mismo instante, Oxana Fedorova no iba a ser reconocida como Miss Universo. El contador de ganadoras de Rusia volvía a quedar a cero.

 

 

Miss Universo siempre se ha mantenido firme con la decisión de fingir que Oxana Fedorova nunca ha existido. Cada vez que en una final se emite un vídeo con las ganadoras de los años anteriores, omiten el año 2002. Cuando la francesa Iris Mittenaere ganó el título en 2017, enviaron un comunicado recordando que se trataba de la primera europea en ganar la corona después de veintiséis años.

Hace unos años, un periodista preguntó a Donald Trump cuál era, en su opinión, la peor Miss Universo que había tenido. El millonario no dudó: “Esa mujer de Rusia. Era horrible, horrible. Perezosa y otras cosas que nadie se imagina. Aunque estaba enfadado, la verdad es que disfruté mucho despidiéndola”.

 

 

Cuando Donald Trump estaba cada vez más cerca de ganar las elecciones de Estados Unidos, la prensa buscó a Oxana para que hablara de su ex jefe a cambio de dinero. Pero la rusa se negó. Según ella, solo tenía cosas buenas que decir. Era un hombre valioso, de mentalidad abierta. Siempre se había portado muy bien con ella.

Aunque Miss Universo siga sin reconocer a Oxana como ganadora, esto es como lo de los matrimonios anulados. Aunque se borren, tuvieron lugar y eso nadie lo puede cambiar.

2 Comments
  1. como buena venezolana yo si la recuerdo jajaja. es la única vez que vi a una potencial miss universo que no tenia rivales sobre el escenario. desde el primer instante fue evidente para todos que la ganadora era ella y es la primera y la única vez que tuve esa sensación al ver este concurso
    luego en fotos no me parece tan linda, pero en movimiento era una diosa

  2. No comparto en absoluto, lo de ” vendiendo detalles de su vida personal a las revistas”. Conozco la carrera de Oksana. Actualmente dirige un sello propio de diseño de moda en Moscú, y una fundación caritativa, dedicada a ayudar a niños huérfanos y carenciados, y fué nombrada como Embajadora de la Buena Voluntad por UNICEF. Vale la pena conocer su admirable trabajo solidario. Es una mujer cuyo corazón, es tan grande y admirable como su belleza.Y con respecto a Trump, ella publicó en su FB personal un saludo para él, deseándole suerte y éxito en su nuevo desafío como presidente.

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