Acabo de Probar la Pasta Konjac

Acabo de Probar la Pasta Konjac

He probado la pasta Konjac y creo que mi vida acaba de cambiar.

Una de las cosas que más me ha fastidiado con la dieta es la pasta. Me vuelve loca. Incluso suelo comerme dos platos seguidos. Cuando me puse en serio con la rutina de deporte y alimentación para conseguir el cuerpo que yo quería, una de las cosas que me tocó cambiar fue eso. La gula y la pereza me matan de toda la vida.

El primer cambio fue aprender a llenar los platos de verdura. Eso me ayudó muchísimo. El problema es que no siempre me apetece comer pasta con verdura. ¿Qué podía hacer? Cuando hablé con Ingrid de la Mare y me dijo que su solución para quitar las calorías de los platos de arroz y pasta era utilizar sustitutivos de raíz de Konjac, supe que tenía que probar uno.

 

 

La pasta konjac se conoce como la pasta sin calorías. La razón es que aporta solo 10-20 calorías por cada 100 gramos, a diferencia de las más de 350 que tiene un plato de pasta. Eso quiere decir que un plato de pasta Konjac tiene las mismas calorías que un pepino.

El secreto es el glucomanano que se extrae del tubérculo de la planta Konjac. La textura engaña al sistema digestivo ya que se hincha dentro del estómago. Acaba con las ganas de seguir comiendo. Al terminar un plato de pasta de glucomanano, la sensación es muy parecida a la que de haber terminado un plato de espaguetis tradicional.

El glucomanano se lleva utilizando desde hace décadas en formato píldora para “llenar” el estómago antes de las comidas. De entre todos los productos milagro para perder peso, el glucomanano es uno de los pocos que ha sobrevivido con el tiempo sin la etiqueta de timo.

 

 

Por eso, el glucomanano es uno de los sutitutivos más famosos de las dietas de adelgazamiento. A la gente le gusta comer platos con sustancia. Lo de lechuga no funciona.

Eso sí, la diferencia nutricional es elevada. Eso quiere decir que la sustitución no funciona a largo plazo. No podremos pasarnos la vida cambiando los hidratos habituales por la versión Konjac. Pero es muy útil para las fases más intensas de la dieta o para los que, como es mi caso, somos fanáticos de los platos de pasta XXL varias veces por semana.

En lo que sí que las dos pastas pueden competir es en el aporte de fibra, muy parecido. El glucomanano del konjac también se vende como prebiótico para mejorar la salud digestiva.

Ok, todo eso es sensacional, pero de poco me iba a servir si el plato de pasta konjac resultaba estar asqueroso. El glucomanano no sabe a nada y el secreto está en lo que le añadimos al plato. La única manera de que el truco funcione es preparar un acompañamiento muy rico. Aquí tenía un problema porque yo no suelo utilizar salsas. Me gusta la pasta sin nada, con aceite de oliva o sal, pavo o salmón. Tocaba hacer algo más elaborado para mi primer plato de pasta konjac así que preparé una salsa con tomate triturado, carne picada de ternera, pimienta, orégano y zanahoria. Todavía no me creo lo buena que me ha salido.

No se nota nada que estás comiendo algo “raro”.

 

pasta konjac dukan

El precio es una desventaja importante. Un plato de tallarines de la marca Dukan me ha costado más de cuatro euros en el súper de El Corte Inglés. Lo que he hecho ha sido comprar varios packs de Slim Pasta en Amazon.

Si sois buenas cocineras lo tenéis mucho mejor que yo. Seguro que ya sabéis qué preparar para que la pasta Konjac os quede genial. Recomendable al 100% y una sorpresa genial. Contadme si le dais una oportunidad.

7 Comments
  1. No lo conocia!!echare un vistazo en amazon. Yo ultimamente estoy comiendo la pasta de lenteja roja y con verduras está muy buena!

  2. Jajajajaj jop! Pensé que la conocías yo he probado todo el arroz, la pasta y los tallarines ( prefiero el arroz y la pasta)
    Otra opción es el arroz de coliflor y la masa de pizza de coliflor riquisimo y muy buena opción para la ansiedad
    Feliz finde!!!

  3. Hola guapas!
    Tampoco yo la conocía…pero oye habrá que probar esa delicia!
    A mi ahora me ha dado por comprar mucho las espirales de calabacín que se hacen super fácil en el micro…riquísimas con atún, un poco de orégano y ajo en polvo. Me encanta!
    Muacks

  4. Por fin he podido conseguir tu libro, muy interesante la verdad jaja puede ser que dijeras que hay una segunda parte? Deseando estoy de leerlo….por cierto te suena un tratamiento nuevo contra las estrias antiguas y recientes que ha salido recientemente al mercado? Creo q lo practican en el centro d Maribel Yébennes de Madrid…y creo van a abrir uno en Barcelona…en tu libro no tocas este tema que tantos quebraderos d cabeza nos da a las mujeres…y da para mucho.

  5. Yo la compro en supermercados chinos, de estos que tienen productos de alimentación importados. Me suele salir por 2-3€ el paquete, sigue siendo caro pero bueno…
    Lo malo es que vienen conservados en un líquido que huele a pescado (es un alga, así que es normal), tengo que lavarlos bien con agua para sacar todo el olor, los pongo en un escurridor y abro el grifo un rato.
    Cuando me da pereza ir al chino a comprarlos, me hago pasta de calabacín.
    Y la salsa que le pongo siempre tiene esta base:
    -200ml de leche (yo sin lactosa, o al menos que no sea dulce)
    -1 cucharada de maizena bien disuelta.
    -Sal, pimienta, nuez moscada…
    La añado a la “pasta” cuando está caliente, remuevo hasta que espese y o bien le pongo carne picada ya preparada o atún si estoy perezosa.
    Esta salsa vale para hacer otras, si le añades un poco de queso de cabra o queso azul ya tienes otra variante para carne acompañar un filete, por ejemplo. Aunque si quieres cero hidratos, yo tiro de leche de coco (ojo, la de lata, con la pulpa, no la de beber), tiene bastante grasa pero da un sabor alucinante a las carnes y verduras.

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