Hoy me apetece hablar de una de mis películas favoritas: La Muerte os Sienta Tan Bien. Aviso, ¡contiene spoilers!
La Muerte Os Sienta Tan Bien narra la historia de dos “amigas”, Madeline y Helen. Las dos se detestan desde la infancia y siempre han sentido una gran envidia, la una hacia la otra. Madeline (Meryl Streep) es una rubia actriz de Hollywood obsesionada con la juventud y la belleza que resulta irresistible para los hombres. Helen (Goldie Hawn) es una escritora tímida y conservadora que ya ha perdido varios novios por culpa de Madeline, que se los levantaba sin esfuerzo y solo para fastidiar.
Cuando Helen se promete con el cirujano plástico Ernest Menville, le lleva a conocer a Madeline para ver si supera la prueba y no cae rendido ante los encantos de la actriz, como todos los anteriores. Después de la primera escena del trío vemos que no va a ser así. En cuestión de semanas, Madeline y Ernest se casan y Helen queda hundida en la miseria. Pasará los próximos siete años planeando su venganza, que tardará otros siete en culminarse.
Para interpretar a Madeline Ashton el director Robert Zemeckis pensó en Meryl Streep, pero ella pensaba que el papel de la escritora sencilla le iría mucho mejor. Para dar vida a Helen Sharp, necesitaban a una actriz que fuera igual de creíble como puritana que como pelirroja sexy y peligrosa: Goldie Hawn era perfecta.
El protagonista masculino sería interpretado por Bruce Willis. Solo tenía treinta y tantos pero consiguieron envejecerle con postizos, bigote y maquillaje tupido. Aunque en esa época Bruce Willis era considerado un macizo oficial, para la película era necesario que no fuera demasiado atractivo, incluso que se le viera un poco patético. De hecho, el físico de Ernest no importaba en absoluto, aunque Madeline y Helen se pelearan por él. Cada una le quería solo porque la otra le tenía.

La Muerte Os Sienta Tan Bien plasma una historia que dura cincuenta y ocho años en total. Eso quiere decir que vemos a los personajes oscilar entre los treinta y los ochenta. Eso significa que el maquillaje y los efectos especiales eran una parte muy importante del rodaje. Incluso hoy, más de 25 años después, aún sorprende su calidad.
Cuando Helen, deprimida por la boda de Ernest y Madeline, empieza a comer sin parar, se utilizaron almohadones y prótesis de silicona para inflar el cuerpo de Goldie Hawn. El resultado era tan creíble que la actriz no permitió que sus hijos acudieran al rodaje para que no se asustaran al verla con esas pintas.

Después de perder peso y de rejuvenecer por misteriosas razones, Helen regresa a Beverly Hills con cincuenta años y más hermosa que nunca. Solo tiene un objetivo: recuperar a Ernest… y acabar con Madeline de una vez por todas. Para esa nueva Helen, inteligente y calculadora, utilizaron el rojo como símbolo de fuerza, determinación y maldad. Goldie Hawn siempre llevaba algo rojo en todas sus escenas. A veces era el vestido, y otras un pañuelo o el esmalte de uñas. Casi siempre, llevaba labial rojo. Los complementos dorados demostraban que era una ganadora capaz de conseguir todo lo que se propusiera.



Madeline Ashton es mostrada desde el minuto uno como una mujer que cree que su única arma es su aspecto físico. En su primera escena tiene unos treinta y ocho años y aparece lamentándose por sus arrugas y preocupada por las cicatrices de su último lifting. La Muerte Os Sienta Tan Bien, gracias a un guión inteligente y agudo, muestra a la perfección el terror que sienten las actrices de Hollywood cuando empiezan a envejecer y ven que todo lo que tienen -carrera, fans, dinero- puede esfumarse con la edad.
A los cincuenta, casada con el ex novio de Helen desde hace años, Madeline ya es una actriz retirada que se empeña en atrasar lo inevitable con mascarillas de colágeno, parches para las arrugas, y acostándose con un jovencito que al final le pide que se busque a alguien de su edad porque hacen el ridículo juntos.
Cuando ve a su eterna enemiga Helen reaparecer más joven y delgada que nunca, teniendo ambas la misma edad, Madeline no lo puede soportar.



El dueño de su centro de estética, viendo la desesperación de Madeline, le da la tarjeta de una misteriosa mujer, Lisle Von Rhuman, asegurándole que es la única persona que puede ayudarla. Solo un grupo selecto de personas en Beverly Hills la conocen, ¿quién será? Entonces nos presentan a uno de los personajes más fascinantes de La Muerte Os Sienta Tan Bien, una despampanante morena con acento europeo y aspecto de vampiresa, interpretada de forma magistral por Isabella Rossellini.
Lisle Von Rhuman vende una poción que detiene y revierte el envejecimiento. El mejor ejemplo de que la poción funciona es ella misma: aunque tiene el físico de una treinteañera, en realidad tiene más de setenta años. Aunque Isabella Rossellini estaba espectacular en esa época, necesitó a una doble de cuerpo para algunas escenas.

Aunque no se menciona la cifra, Madeline Ashton paga un millón de dólares por la poción que le devolverá la juventud que ella cree que tanto necesita recuperar para ser feliz. Para la escena en la que Meryl Streep rejuvenece de inmediato después de tomar el brebaje, un asistente se colocó tras ella y le levantó los pechos caídos con las manos.
Lo que Madeline Ashton no sabe es que la poción tiene un efecto secundario terrible. No tardará en descubrirlo y se llevará una sorpresa muy desagradable. ¡Siempre hay un precio que pagar por todo!


Lo más curioso es la edad de las dos actrices en el momento de rodar de La Muerte Os Sienta Tan Bien: Meryl Streep tenía cuarenta y tres años y Goldie Hawn cuarenta y cinco. Y las dos consiguen estar igual de creíbles como ancianas deformes, como mujeres de treinta y muchos que empiezan a tener mal aspecto… y como hermosas jovencitas.

Para la segunda parte de la trama, cuando Madeline y Helen tienen que vivir con las consecuencias de sus nefastas decisiones, los guionistas de La Muerte Os Sienta Tan Bien se entrevistaron con maquilladores de funerarias, que les contaron algunos de los trucos que se emplean para mantener el buen aspecto de los cadáveres. Uno de ellos es el uso de componentes químicos para dar buen aspecto a la piel muerta. También utilizan rellenos de sustancias tóxicas para un efecto tensor inmediato. Al tratarse de un fallecido, obviamente no había riesgo de envenenamiento.

A pesar de que en el montaje final eliminaron un montón de escenas y cortaron la actuación entera de una actriz que sí aparece en el tráiler, La Muerte Os Sienta Tan Bien fue uno de los films más vistos en los 90. Dos décadas después, sigue haciendo que la gente se parta de risa. Normal. No solo es una gran película: también se burla sin tapujos y con muchas dosis de humor negro de la obsesión por la juventud que hay en Hollywood y muestra lo ridículas que son la envidia y la venganza. Son dos obsesiones que lo único que hacen es destruir al idiota que las siente.
¿Habéis visto La Muerte os Sienta Tan Bien? ¿Qué os parece?





