La Historia de Yolanda Hadid

La Historia de Yolanda Hadid

Me encanta Yolanda, una de las protagonistas del reality americano Mujeres Ricas de Beverly Hills. La gente la conoce por ser la madre de las top models Gigi y Bella Hadid.

Esta mujer tiene algo que hace que me quede embobada cada vez que la veo en televisión. Yolanda Foster es la única de las mujeres de ese reality que me gusta. Primero, porque me parece la que mejor sabe estar. Segundo, porque es la única que no parece una momia siliconada. Tercero, porque me parece una madre excelente que ha dado a sus hijas la educación necesaria para triunfar.

En el último año, los dos pilares de su vida se han ido al traste. Se han terminado, tanto su participación en el reality como su matrimonio con el productor David Foster. Ahora ha recuperado el apellido de su primer marido y vuelve a llamarse Yolanda Hadid.

 

 

Yolanda Van Der Herik es una ex modelo holandesa de origen humilde que empezó a ganarse a la vida a los quince años. Su padre murió en un accidente de tráfico cuando Yolanda tenía siete años. En cuanto tuvo la edad, comenzó a trabajar en un restaurante. Siempre tuvo claro que lo más importante en la vida no era estudiar ni formarse, sino empezar a ganar dinero en cuanto antes.

Su 1’78 de estatura y su belleza rubia llamaron la atención de una agencia de modelos. En cuestión de meses, Yolanda Van Der Herik se convirtió en un rostro frecuente de editoriales de moda y portadas de los 80 y comienzos de los 90.

 

 

 

 

Como en esa época no existían los móviles ni las redes sociales, no hay constancia de las andanzas de Yolanda durante esos años. Pero parece evidente que siempre tuvo en mente casarse bien, y no con cualquier hombre.

De hecho, el hombre que la llevó de Europa a Estados Unidos fue el mismísimo Julio Iglesias, con el que estuvo saliendo unos meses en 1986.

 

yolanda hadid julio iglesias

 

En 1994, se casó con el millonario Mohamed Hadid. Mohamed era un arquitecto palestino 15 años mayor que ella, divorciado y padre de dos hijas.

Yolanda pasó a llamarse Yolanda Hadid, se mudó con su marido a una lujosa mansión de Beverly Hills y dio a luz a tres niños: Gigi, Bella y Anwar. Pero el matrimonio no fue perfecto. Después de su último parto y de pasar por una depresión, Yolanda se dio cuenta de que su ideal marido era un infiel crónico incapaz de resistirse a las modelos que rondan por Los Angeles en busca de hombres ricos. Se dice que una de esas mujeres fue Joanna Krupa, una de las concursantes de Mujeres Ricas de Miami. 

Yolanda consiguió anular el acuerdo prenupcial que firmó al casarse. Salió muy bien posicionada del divorcio, con una indemnización de tres millones de dólares, una casa de campo en Montecito, un Range Rover y treinta mil dólares mensuales como pensión para los niños. Además, consiguió diez mil dólares extras para ella.

 

 

Entonces dio comienzo la época más feliz para Yolanda, su etapa como single mommy. Yolanda invirtió todo su tiempo en proporcionarles la mejor educación y establecer los cimientos para una vida adulta de éxito. Aunque tenía ayuda en casa, se despertaba a las seis de la mañana y se acostaba a las once de la noche.

Aunque Gigi y Bella ya tenían una belleza que llamaba la atención, Yolanda no quiso que fueran modelos infantiles. Creía que era extremadamente perjudicial para una niña pequeña ser juzgada por el físico. Para ella también era importante que sus hijos fueran deportistas, activos y disciplinados. 

 

 

Con los niños ya crecidos, Yolanda decidió que ya había llegado el momento de volver a pensar en sí misma y en volver a encontrar el amor. Fue gracias a su ex marido, que le presentó al productor musical canadiense David Foster, el compositor de la canción de Whitney Houston I Have Nothing. Foster se había casado en cuatro ocasiones, y sentía debilidad por las rubias altas y guapas de aspecto europeo.

Después de cinco años de noviazgo, la pareja se casó y Yolanda Hadid se convirtió en Yolanda Foster. En su segunda boda, Yolanda ya tenia cuarenta y seis años, y su figura espectacular habla por sí sola. Según dicen, también tenía sus retoques hechos, como un aumento de senos, una inyección labial de silicona y carillas de porcelana en los dientes, pero se nota la genética de una modelo de verdad. 

 

 

El matrimonio Foster se mudó a una espectacular mansión en la playa de Malibú, que pudimos ver en cuanto Yolanda firmó su participación en Mujeres Ricas en 2012.

La impresionante casa es el reflejo del gusto detallista y muy femenino de Yolanda Foster. Sentía predilección por las flores y las velas perfumadas, y se aseguró de colocarlas por todas partes: en los baños, en el recibidor, en el jardín, en los dormitorios e incluso en la cocina.

 

Yolanda Foster Casa

 

David Foster Malibu House

 

Otra de las obsesiones de Yolanda Foster eran los limones, que cortaba en mitades y repartía por la cocina y el jardín. Era una manera de purificar el ambiente, evitar los malos olores y absorber la energía negativa. Incluso empezó a cultivar sus propios limones orgánicos y se hizo muy asidua de las limpiezas intestinales a base de zumo de limón y cayena. Es un truco para perder peso que lleva poniendo en práctica desde que le cambió el metabolismo a los treinta años.

 

 

Pero hubo un rincón de la mansión que hizo que todo el mundo se volviera verde de envidia: el inmenso vestidor de Yolanda Foster. Metros y metros de armarios de cristal para guardar todas sus chaquetas de piel, camisetas, tejanos, vestidos, bolsos, zapatos y gafas de sol. Incluso creó un departamento especial dentro del vestidor para guardar sus más de cien leggings, su prenda favorita y lo que siempre lleva cuando está en casa sola. 

Prefiere invertir en un buen bolso y unos zapatos de calidad, porque combinan bien con todo y le dan distinción a cualquier prenda que lleve, por sencilla que sea. Le gustan los jerseys de cachemir de J. Crew y los vaqueros de Guess. Su primer bolso de Chanel lo compró a los veintiún años y aún lo conserva como reliquia. 

 

Yolanda Foster Bravo

 

Para Yolanda Foster, uno de los secretos de una relación exitosa era mantener viva la llama. Una de sus frases más famosas en el reality era “Sé lista, mantén vivo tu romance”. Durante años compartió con sus fans sus secretos para que la pasión del matrimonio no fuera decayendo. Le gustaba organizar cenas románticas con su marido, sin niños, al menos una vez por semana, se esforzaba por estar siempre guapa e impecablemente vestida. Cada aniversario, regalaba a David un book de fotos suyas desnuda.

Animaba a las mujeres a ser coquetas y femeninas y a tratarles como reyes. Incluso publicó en su blog una serie de consejos para reavivar la chispa, como escribir notas de amor, estar pendiente de las necesidades de tu hombre, ser una buena anfitriona para sus invitados, y nunca estar más de ocho días separados. Para David Foster, un hombre acostumbrado a tener a mujeres florero al lado, eso era lo ideal.

 

 

 

En 2012 Yolanda Hadid Foster fue diagnosticada con la enfermedad de Lyme. Es una enfermedad extraña que se contrae a través de las garrapatas. Por desgracia la enfermedad ya estaba en fase crónica y no tenía cura. Algunos de los síntomas son debilidad extrema, problemas cardiacos, entumecimiento en el rostro, y dificultad para pensar, hablar o escribir.

Desde entonces, Yolanda ha tenido que pasar mucho tiempo acostada en la cama, incapaz de moverse. Todo eso fue deteriorando el matrimonio, hasta que en noviembre de 2015, David Foster y Yolanda anunciaron su separación. Aunque la ex modelo defendió a su marido diciendo que siempre había estado a su lado durante la enfermedad, parece evidente que el productor se cansó de tener una mujer siempre débil, enferma y cansada en casa.

 

yolanda-hadid-marido

 

Su segundo acuerdo de divorcio no ha sido tan jugoso como el primero, ya que David Foster se ha negado a pasarle a su ex mujer una manutención de por vida como ella pretendía. Para colmo de males, a comienzos de 2016 los productores de Mujeres Ricas de Beverly Hills le comunicaron su decisión de prescindir de ella. No resultaba rentable grabarla siempre de médico en médico.

Ahora, Yolanda Foster se ha mudado a un apartamento de Beverly Hills, mucho menos lujoso, sin cocina gigante ni un gran vestidor, pero igualmente  elegante y plagado de los detalles ultra femeninos que tanto le gustan. Y como cualquier persona diagnosticada con una enfermedad extraña, Yolanda Foster ha aprendido la importancia de una alimentación sana, y vive totalmente entregada a la salud y a la comida orgánica.

 

Veremos qué le depara el futuro a esta mujer tan interesante. ¿Qué os parece la madre de Gigi y Bella Hadid?

2 Comments
  1. me ha encantado el post. por los productos que usas y las mujeres de las que hablas, veo q tienes un rollo muy internacional…. y me gusta mucho. estas muy al dia y me gusta que nos cuentes cosas de las que no se oyen hablar mucho por aquí, sigue asi

  2. Me ha gustado mucho la nota. La redacción y las palabras usadas.
    (n.n)

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