Grandes Trucos de Belleza Medievales

Grandes Trucos de Belleza Medievales

La Edad Media fue una época y de gran atraso en la que la vanidad se consideraba un pecado. Las mujeres no podían hacer gran cosa para estar más guapas.

Cualquier civilización más antigua vivió la estética y la higiene de forma más sofisticada. ¿Por qué el pueblo medieval fue hacia atrás, en lugar de avanzar como es normal? El dominio de la Iglesia tuvo mucho que ver. La evolución natural del confort se detuvo y el maquillaje pasó a ser algo considerado inadecuado. El ideal de belleza en los países que formaban la Cristiandad era la Virgen María, tal y como veían en los retratos de la época: cabello rubio, frente ancha y despejada y rostro pálido. El físico habitual de una judía nacida en Nazaret, ajá.

 

 

Las mujeres medievales creaban sus propios remedios para blanquear la piel. Los más utilizados eran la harina de trigo, la raíz de lirio y la cerusa. Es un tipo de carbonato de plomo que hoy se utiliza para proteger la madera de los muebles.

Todos esos remedios se mezclaban con agua de rosas caliente para evitar que el efecto fuera demasiado artificial. Lo de ir pintada solo era válido para las prostitutas. Se suponía que las mujeres decentes no necesitaban enaltecer sus encantos. 

Los ojos también se dejaban en paz. Los pigmentos y perfiladores tan apreciados en otras épocas desaparecieron en la Edad Media. El ideal de belleza tuvo que centrarse forzosamente en la piel. De su estado y color dependía que una mujer se considerara sana, atractiva y deseable. Pero era difícil. Ninguna mujer de la historia de la humanidad se ha librado, ni se librará jamás, de tener arrugas, granos, deshidratación y flacidez.

 

 

En la Edad Media, se sabía qué era lo que hacía que la belleza se perdiera.  La exposición al sol, un devastador invierno, las “lágrimas por los muertos que secan el rostro” o los partos eran algunos ejemplos. El gran secreto de belleza medieval era una pomada casera de prímula, agua destilada y grasa de cerdo. Esa grasa también podía utilizarse también ungüento capilar para matar los piojos.

Todos estos trucos aparecen en el texto para mujeres escrito en el siglo XII por la doctora Trotula de Salerno. El tratado tenía sesenta capítulos dedicados especialmente a solucionar todos los problemas femeninos. Desde los dolores de la menstruación al control de la natalidad, pero incluía una parte dedicada solo al cuidado de la piel: Trotula minor.

 

 

Uno de los extractos no tiene desperdicio:

“Contra las quemaduras solares, echad raíces de lirio limpio y triturado. Luego tomad una onza de polvo de masilla, plomo blanco y grasa de cerdo y dejad que se prepare con agua de rosas. Debe notarse que esto es bueno para la piel quemada, las fisuras de los labios y cualquier tipo de pústulas de la cara, y también para tratar y prevenir las excoriaciones. Por la noche, la mujer debe untarse con esta grasa frente al fuego, para que por la mañana se haya liberado de las aflicciones mencionadas. Esto eleva la piel y la embellece hermosamente. La grasa no necesita ser removida por la mañana con lavados, ya que su aplicación no altera el color de la piel”.

Trótula era una mujer inteligente que advertía de que esos trucos debía mantenerse en secreto, para que las mujeres no fueran acusadas de vanidosas. Recomendaba utilizar clavo para perfumar el cabello, pero aconsejaba esconder los pedazos dentro del velo, para que nadie pudiera verlos.

 

 

Trótula de Salerno no admitía la pereza como excusa para no ponerse guapa. “La cara debe adornarse. Ese embellecimiento, si está bien hecho, hará que una mujer fea sea bella. La mujer tiene que hacerlo de la siguiente manera. Primero, debe lavarse bien la cara con jabón francés. Después de secarse, debe utilizar aceite de sarro y ungir bien. Entonces debe untarse con brea y cera griega y disolverlo en un recipiente de arcilla. Una vez disuelto, hay que agregar una sola gota de gálbano y cocinarlo largo tiempo con una espátula. Cuando esté tibio hay que frotarlo en la cara, pero con cuidado de no tocar las cejas, durante una hora, hasta que se enfríe, y luego retirarlo. Esto elimina el vello, refina la piel, la hace bella y hace que las manchas sean transparentes”.

Me encanta el consejo de dejar las cejas en paz. Seguro que las mujeres que vivieron los 90 están de acuerdo con este consejo medieval.

 

 

“Para adornar los labios, solo hay que mezclar miel con brionia blanca, pepino y un poco de agua de rosas. Con este ungüento hay que untar los labios y lavarlos con agua caliente por la noche. Solidifica la piel de los labios y la vuelve extremadamente suave”, es otro de los extractos del capítulo dedicado a la boca. “Para tener los dientes blancos, hay que lavarlos con buen vino. Hay que masticar cada día hinojo, apio o perejil, porque limpia las encías, blanquea los dientes y deja buen olor en la boca”.

“Las viejas arrugadas deben extraer el jugo del iris y ungir la cara con él todas las noches. Por la mañana, la piel se despertará y entrará en erupción. Cuando eso ocurra entonces aplicaremos la pomada de grasa de cerdo y lirio mencionada anteriormente. El proceso hará que la piel se vuelva refinada y delicada”, era el consejo para las mujeres consideradas maduras en la época. Sabiendo que con veinte ya eran mayores para casarse, a lo mejor se refieren a decrépitas ancianas de treinta años.

 

pareja real medieval juan isabel

 

No es difícil darse cuenta de que eran consejos poco prácticos para mujeres pobres. Esas probablemente ni siquiera tenían acceso a un buen fuego encendido cada noche. Los remedios de Trótula se hicieron tan famosos por su eficacia que varios siglos más tarde, hubo quien puso en duda que semejante sabiduría hubiera podido ser escrita por una mujer. Trótula también fue la primera en sugerir que los problemas de infertilidad podían ser cosa del marido, y no de la esposa, como se creía entonces.

Trotula recomendaba a sus chicas que se mantuvieran activas con grandes caminatas y se hicieran sus propios masajes corporales con aceites. ¿Lo probamos?

10 Comments
  1. ¡Me encantan tus post sobre historia de la belleza! Son muy interesantes.
    Una pregunta que ahora no viene a cuento, hace tiempo que estoy buscando tu post sobre la hidrolipoclasia y no hay manera de encontrarlo 🙁 ¿Lo has eliminado?

  2. Daiquiri, me encantaría que hicieses un post sobre Raquel Welch y sobre algunas mujeres despampanantes de su época (Elizabeth Taylor, Brigitte Bardot, Sophia Loren…) Leí el otro día un artículo sobre como les había afectado el paso del tiempo y la verdad es que Raquel Welch gana por goleada ¿cuál será su secreto (aparte de la cirugía)?

  3. Daiquiri si la última foto es captura de alguna peli y sabes cuál es, me la podrías decir?
    Gracias!!

    1. Sí claro. Son Isabel de Angulema y el rey Juan de Inglaterra en Robin Hood.

  4. Daiquiri, voy a mil y no te he dicho nada pero ya hace una semana que me hice la keratina en Beauty Brazil y…wwwooowwww!! Feliz es poco, estoy encanta, mil gracias por este descubrimiento, de verdad! Lo unico que me fastidia es no poder usar mis adorados champus de Philip B., te puedo preguntar cada cuanto te lavas el pelo tu?
    Mil gracias y geniales estos posts historicos!!!

    1. Hola! Sí que puedes usarlos, ya he aprendido que el ingrediente a evitar no es el laureth sulfate, sino el sodium chloride.
      El pelo me lo tengo que lavar cada dia de lunes a viernes por el gimnasio ??

  5. Qué dices!! Entonces lo estoy haciendo fatal! El champú sin sulfatos q utilizo sí tiene sodium chloride!! Y estoy como tú, me lo tengo q lavar a diario por el tema del gimnasio. Te puedo preguntar q champú/s estás usando y mascarilla si es q también utilizas? Yo no uso pero las chicas me insistieron en q es importante y estoy pensando comprar la de Moroccan oil. Gracias again!!

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